La CNV endurece controles para prevenir lavado de activos
NewsITe
La Comisión Nacional de Valores (CNV) avanzó en una profunda actualización de su normativa con impacto directo sobre el uso de efectivo, los cheques electrónicos y las operaciones con criptoactivos. A través de la Resolución General 1139/2026, publicada en el Boletín Oficial, el organismo dispuso la eliminación del dinero en efectivo en las operaciones entre agentes y clientes, e incorporó de manera formal los cheques electrónicos como medio de pago trazable.
El cambio normativo apunta a reforzar la prevención del lavado de activos y la financiación del terrorismo, así como a elevar los estándares de transparencia del mercado de capitales argentino. La CNV busca armonizar criterios regulatorios entre los distintos segmentos de inversión y otorgar mayor previsibilidad y seguridad jurídica tanto a emisores como a inversores, en línea con recomendaciones internacionales de organismos antilavado.
Desde ahora, los sujetos obligados del mercado deberán eliminar casi por completo el uso de efectivo en la entrega y recepción de fondos, quedando sólo una excepción vinculada a la adhesión al Régimen de Declaración Jurada Simplificada de Ganancias. El resto de las operaciones deberá canalizarse por medios bancarizados o electrónicos, que permitan seguir el rastro de cada movimiento.
Cheques electrónicos sin límite de endosos y mayor trazabilidad
La resolución también incorpora expresamente el uso de cheques electrónicos dentro del esquema operativo del mercado de capitales. En este punto, la CNV aclara que no se aplicarán límites en la cantidad de endosos, pero subraya que deberá garantizarse la trazabilidad completa de estos instrumentos, de modo que se pueda identificar el recorrido del valor desde su emisión hasta el cobro final.
Esta decisión consolida la tendencia hacia la digitalización de los medios de pago y busca reducir los espacios de informalidad que suelen asociarse al efectivo. Para los participantes del mercado, la medida implica adaptar sistemas, procedimientos internos y políticas de conocimiento del cliente (KYC) para registrar con mayor precisión los movimientos de fondos.
Criptomonedas y nuevos requisitos para agentes
Otro aspecto clave de la resolución es la extensión de estas obligaciones a los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV), es decir, las plataformas de criptomonedas y otros intermediarios del ecosistema cripto. Estas entidades deberán cumplir con los mismos estándares de información y control que el resto de los agentes regulados por la CNV, lo que representa un paso más hacia la formalización del sector en la Argentina.
El organismo evaluará la idoneidad, integridad y solvencia de quienes soliciten inscribirse como agentes, tanto personas humanas como jurídicas. Se analizará, entre otros factores, si el solicitante fue condenado o procesado por delitos dolosos vinculados al lavado de activos, financiación del terrorismo u otros delitos económicos, lo que podría impedir su aprobación.
Beneficiarios finales y personas políticamente expuestas
La nueva normativa también endurece las exigencias de reporte periódico de información. Las empresas deberán informar en detalle quiénes son sus beneficiarios finales, es decir, las personas que en última instancia controlan o se benefician de las sociedades, más allá de las estructuras intermedias. A su vez, deberán segmentar a sus clientes según el nivel de riesgo y declarar cuáles de ellos son personas expuestas políticamente (PEP), una categoría considerada de mayor sensibilidad antilavado.
- Identificación y reporte de beneficiarios finales.
- Clasificación de clientes de acuerdo con su perfil de riesgo.
- Detección y registro de personas políticamente expuestas.
La obligación de remitir esta información para los proveedores de activos virtuales comenzará a regir a partir del 1° de julio de 2026, dando un plazo para la adecuación de sistemas y procesos internos.
Con este paquete de medidas, la CNV se alinea con estándares internacionales y consolida un esquema de mayor trazabilidad financiera, que impactará tanto en el mercado de capitales tradicional como en el emergente universo cripto. Los próximos meses serán clave para que agentes y plataformas adapten sus operaciones y eviten sanciones por incumplimiento.


