El objetivo del dispositivo es aprovechar los materiales ferromagnéticos que ya habían sido detectados en uno de los desiertos más grandes del planeta.

Investigadores de la Universidad de Tarim (China) probaron en el desierto de Taklamakan, en la región autónoma uigur de Xinjiang, un robot oruga autopropulsado capaz de extraer hierro de la arena, informa este miércoles South China Morning Post.
Según el medio, el dispositivo recuerda a las máquinas descritas en la novela de ciencia ficción ‘Dune’ del escritor estadounidense Frank Herbert, que recorren el planeta Arrakis en busca de recursos ocultos bajo la arena.
El sistema, descrito en un estudio publicado en la revista Metal Mine, utiliza separación magnética en seco para filtrar la arena. Para ello emplea un anillo de imanes permanentes de neodimio-hierro-boro, capaces de atraer partículas magnéticas. Los investigadores apuntan que el Taklamakan contiene “enormes cantidades de materiales ferromagnéticos”, con análisis previos situando el contenido de hierro de sus arenas en torno al 6 %.
Capacidades del robot
Durante las pruebas, el prototipo recuperó en promedio un 0,46 % de material magnético de la arena bruta. Ese material contenía alrededor de un 28 % de hierro, lo que, según los científicos, demuestra que el robot “es capaz de recuperar y concentrar preliminarmente materiales magnéticos que contienen hierro a partir de arena del desierto”.
El vehículo pesa 4,3 kilogramos, funciona con una batería de 20.000 miliamperios-hora y puede operar durante 12,5 horas a una velocidad media de 1,5 centímetros por segundo. Además, incorpora un panel solar que amplía su autonomía.
Para China, que aún depende en gran medida de las importaciones de mineral de hierro, esta tecnología podría abrir una nueva vía para aprovechar recursos dispersos en uno de los desiertos más grandes del planeta.

