CGT, CTA y movimientos sociales vuelven a la calle contra las políticas de Milei

Las principales centrales sindicales del país, organizaciones de jubilados y movimientos sociales realizarán este miércoles una masiva movilización al Congreso Nacional en rechazo a las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei y para reclamar una urgente mejora en los haberes previsionales.
La convocatoria es encabezada por la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que decidieron unificar fuerzas en una nueva jornada nacional de protesta. La consigna central será la defensa del sistema previsional público y solidario y la recomposición de las jubilaciones frente a la pérdida de poder adquisitivo registrada en los últimos meses.
En la Ciudad de Buenos Aires, el punto de encuentro fijado por las organizaciones será a las 15 en la intersección de las avenidas Rivadavia y Rodríguez Peña, desde donde las columnas marcharán hacia el Congreso. Allí se prevé la lectura de un documento conjunto, en el que se cuestionará el rumbo económico del oficialismo y se exigirá un cambio de orientación en materia de ingresos, tarifas y políticas sociales.
Voceros sindicales remarcaron que la foto de unidad entre la CGT, las CTA y la UTEP busca dar una señal política de peso frente al ajuste que, denuncian, impacta de manera directa sobre jubilados, trabajadores formales, informales y cooperativistas. En esa línea, sostienen que la actualización de las jubilaciones quedó muy por debajo de la inflación y de los aumentos de alimentos, medicamentos y servicios esenciales.
Inicio de una nueva etapa del plan de lucha
La movilización de este 22 de julio fue definida como el puntapié inicial de una nueva etapa del plan de lucha acordado por las centrales sindicales y los movimientos sociales. Tras el paréntesis marcado por el Mundial de Fútbol 2026, las organizaciones resolvieron retomar y profundizar las acciones de protesta si no aparecen respuestas concretas desde la Casa Rosada.
En ese marco, ya se anticipó que el cronograma incluirá una nueva jornada de movilización para el 7 de agosto, día de San Cayetano, tradicional fecha de marchas vinculadas al trabajo y la producción. No se descarta, además, la convocatoria a un paro general en caso de que continúe el deterioro del salario real y no se modifiquen las políticas oficiales.
La protesta no se limitará a la Ciudad de Buenos Aires. En paralelo, se desarrollarán actos y concentraciones en distintas provincias, organizados por las regionales de la CGT, las CTA y diversas organizaciones sociales. Se esperan manifestaciones en centros urbanos como Rosario, Córdoba, Mendoza y Tucumán, entre otros puntos del país.
Tránsito restringido y movilizaciones en todo el país
Con el avance de las columnas hacia el Congreso, se prevén importantes complicaciones en el tránsito durante la tarde en el centro porteño y en los alrededores del Palacio Legislativo. Las autoridades anticipan posibles cortes parciales, desvíos y una fuerte congestión en las principales arterias de la zona.
Además, las organizaciones evalúan replicar la modalidad de protestas en accesos clave a la Ciudad de Buenos Aires, tal como ocurrió en otras oportunidades en puntos neurálgicos como los puentes Saavedra, Pueyrredón, General Paz y Juan Manuel de Rosas, la Autopista Buenos Aires–La Plata, la Panamericana a la altura de la Ruta 197 y otros ingresos al Área Metropolitana.
- Reclamo central: defensa del sistema previsional y aumento de jubilaciones.
- Unidad sindical: CGT, CTA y UTEP coordinan un nuevo plan de lucha.
- Alcance federal: marchas y actos en CABA y en las principales ciudades del país.
- Impacto urbano: se esperan fuertes demoras y desvíos de tránsito.
“No descartamos convocar a un paro general si no hay respuestas a nuestros reclamos”, advirtieron dirigentes gremiales al anunciar la marcha.
Las centrales sindicales y los movimientos sociales coinciden en que la jornada de protesta será una señal política clave frente al oficialismo y marcará el tono de los próximos meses, en un escenario social atravesado por la inflación, la caída del consumo y la tensión en torno a las reformas económicas impulsadas por el Gobierno nacional.

