Hay posibilidades de que por la sexta fecha fecha de la Copa de la Liga Profesional el Canalla reciba a Gimnasia de La Plata el sábado 17 en nuestra ciudad, debido a que el césped del Gigante de Arroyito no llegaría en las mejores condiciones a ese encuentro, en medio de las obras que se están realizando todavía en las tribunas y en el propio campo de juego.

Rosario Central quiso celebrar el título obtenido en diciembre pasado con todo; ante su gente y en su casa. Sin embargo, el festejo le terminó saliendo caro a la institución. Y sobre todo a su dirigencia, más allá de que se pudieron percibir en el Gigante de Arroyito los trabajos de la primera etapa, concretados en apenas 70 días (todo un récord por las refacciones, mejoras y nuevas construcciones que se realizaron luego de casi 50 años de que no se invirtiera en infraestructura).
El martes 30 de enero, cuando el Canalla recibió a Banfield, quedó en clara evidencia que el campo de juego no estaba preparado para albergar un espectáculo deportivo profesional después de las obras que se hicieron a partir de mediados de noviembre; ambiciosas y de gran envergadura, por cierto. Estaba claro que iba a distar de ser el ideal el estado del césped –que fue trasplantado luego de que se bajara el nivel de la cancha por unos 75 centímetros aproximadamente para ampliar la capacidad tanto de las plateas como de las populares a casi seis mil espectadores-. No obstante, tampoco se esperaba que estuviese en las condiciones en las que estuvo el choque ante el Taladro (fue empate 0 a 0). Es más, las imágenes causaron sorpresa en todo el ámbito del fútbol argentino; al punto tal de que el presidente del club, Gonzalo Belloso, debió pedir disculpas públicas, asumiendo la responsabilidad por lo sucedido. Aun así, no logró evadir las críticas. “Cuando dijimos que íbamos a renovar el Gigante sabíamos que 2 o 3 partidos íbamos a jugar fuera, esa era la planificación inicial. Pero el 16 de diciembre del año pasado hubo un hecho que trastocó la planificación (NdeR: salir campeones) y decidimos jugar el primer partido en nuestra cancha asumiendo los riesgos que se corrían al no tener un campo de jugo correcto”, afirmó Belloso, quien también comentó una semana atrás que “a la cancha le falta crecimiento y fortaleza del pasto”.
Tras estas declaraciones, se confirmó que Central saldría de su casa para el compromiso con Independiente Rivadavia de Mendoza por la cuarta fecha de la Copa de la Liga Profesional. Y a las pocas horas se anunció el Estadio San Nicolás como sede para ese choque. El jueves los auriazules ganaron por 1 a 0 en nuestra ciudad, gracias al gol convertido por Tobías Cervera a los 7 minutos del complemento. Y a lo largo del día corrió con fuerza la versión de que difícilmente Central pueda afrontar su próximo duelo de local por el campeonato argentino en el Gigante, por lo que parece estar latente otra vez la chance de que se presente en San Nicolás el sábado 17 frente a Gimnasia y Esgrima de La Plata en el marco de la jornada número 6 (si bien no habría que descartar a Santa Fe como sede).
De ser así, sería la cuarta presentación de Central en el escenario inaugurado en octubre de 2019. Por Copa Argentina se presentó en dos oportunidades, con suerte dispar. En enero del 2021 cayó por 3 a 0 ante Boca Unidos de Corrientes, quedando eliminado en la primera ronda. Posteriormente, el 24 de mayo del año pasado Central derrotó por 4 a 1 a Central Norte de Salta en su debut en la competencia.
Cabe apuntar, a su vez, que jugando aquí el equipo de Miguel Russo pudo sostener el invicto que llevaba jugando de local, condición en la que no pierde desde el 22 de agosto del 2022 (0-1 contra Banfield) y suma 30 partidos sin derrotas (con 16 triunfos y 14 empates).

