Cazzu puso bajo la lupa el racismo en la Argentina

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La trapera jujeña Julieta Cazzuchelli, conocida artísticamente como Cazzu, volvió a encender la conversación pública al reflexionar sobre el racismo y la discriminación en la Argentina. En un vivo de Instagram, la artista se diferenció de otros referentes del espectáculo al reconocer abiertamente que el problema existe en el país y que tiene particularidades propias respecto de lo que se debate en Estados Unidos.
El disparador fue una campaña antiargentina que circuló en redes sociales en el marco del Mundial 2026, a partir de la cual muchos usuarios comenzaron a discutir si en la Argentina hay o no racismo estructural. Frente a esa polémica, Cazzu planteó que parte del debate que se replica desde el norte no termina de ajustarse a la realidad latinoamericana, aunque dejó en claro que eso no implica negar la existencia de prácticas discriminatorias cotidianas.
“En Argentina y en Latinoamérica hay mucho racismo, muchísimo racismo. Y no siempre es el mismo racismo que se vive en Estados Unidos”, sostuvo la cantante, al marcar una diferencia entre ambas realidades. Para la artista, cada país arrastra su propia historia y sus conflictos sociales, y eso determina también las formas que adopta la discriminación.
En ese sentido, subrayó que en el contexto argentino el prejuicio suele estar atravesado por factores socioeconómicos y geográficos, más que por una cuestión exclusivamente vinculada al color de piel. “En ocasiones no importa ni siquiera tu color de piel, sino de dónde sos, cuánto tenés”, explicó, aludiendo a la estigmatización de personas de barrios populares, provincias del norte u orígenes humildes.
Discriminación, desigualdad y redes sociales
Las palabras de Cazzu retomaron una discusión de fondo sobre cómo se expresa el racismo en el país y sobre la dificultad de reconocerlo. Especialistas en temas de derechos humanos vienen señalando que, además del racismo explícito, persisten formas naturalizadas de discriminación ligadas a la pobreza, la migración interna y regional, y la pertenencia a determinados territorios.
- Estigmatización de sectores de bajos recursos y de determinadas provincias.
- Insultos y agresiones en redes sociales dirigidos a orígenes culturales y acentos.
- Dificultades de acceso a derechos básicos que reproducen desigualdades históricas.
Al rechazar tanto la discriminación por color de piel como por origen social o cultural, la artista advirtió que “estamos viviendo momentos muy turbulentos”, en los que los discursos de odio encuentran amplificación en las plataformas digitales. Sus declaraciones se inscriben en un contexto regional atravesado por debates sobre racismo, xenofobia y violencia simbólica.
“Me parece terrible que la gente discrimine por colores de piel o por orígenes culturales. Estamos viviendo en momentos muy turbulentos”, expresó Cazzu en su transmisión en vivo.
Con su mensaje, Cazzu sumó una voz influyente del mundo de la música urbana a una discusión clave para la agenda pública: reconocer las distintas formas de racismo y discriminación en la Argentina como primer paso para pensar políticas y prácticas que apunten a una sociedad más igualitaria.

