Causa Cuadernos: dos ex secretarios de Transporte se defienden
NewsITe
Buenos Aires.- El ex secretario de Transporte de la Nación Ricardo Jaime declaró ante el Tribunal Oral Federal N° 7 en el marco de la denominada Causa Cuadernos y negó haber recibido sobornos durante su gestión. El expediente tiene como principal acusada a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y se apoya, entre otras pruebas, en las anotaciones del chofer Oscar Centeno y en declaraciones de empresarios arrepentidos.
En su exposición, Jaime rechazó de plano los señalamientos que lo ubican como destinatario de pagos ilegales y cuestionó con dureza el uso de testimonios de imputados colaboradores. En particular, apuntó contra el empresario Aldo Roggio y otros hombres de negocios mencionados en el expediente, a quienes acusó de haber sido “extorsionados” para declarar en su contra bajo la amenaza de quedar detenidos si no aceptaban la figura del arrepentido.
El ex funcionario también relativizó la fuerza probatoria de los cuadernos atribuidos a Centeno. Se refirió a esas anotaciones como “fotocopias” y habló de una menor validez legal de ese material, al considerar que no se preservó adecuadamente la evidencia original. Esa línea de defensa coincide con otros planteos que ya fueron llevados a diferentes instancias judiciales por imputados en la misma causa.
En el tramo final de su testimonio, Jaime describió su delicado estado de salud, afectado por un carcinoma, y pidió ser trasladado a una cárcel de la provincia de Córdoba para permanecer más cerca de su familia. Además, se negó a responder preguntas y aclaró que no aceptaría interrogatorios por parte del tribunal, limitando así su participación a una declaración unilateral.
La estrategia de defensa de Juan Pablo Schiavi
En la misma audiencia también declaró Juan Pablo Schiavi, quien sucedió a Jaime al frente de la Secretaría de Transporte entre 2009 y 2012. Al igual que su antecesor, negó haber recibido coimas y cuestionó la utilidad de las anotaciones de Centeno, a las que calificó como “fotocopias inválidas”, poniendo el foco en las dudas sobre la cadena de custodia y conservación de las pruebas.
Schiavi apuntó especialmente contra las declaraciones de los empresarios arrepentidos Aldo Roggio y Benjamín Romero, quienes lo señalaron como supuesto recaudador de un 5% de los subsidios estatales destinados al sistema de transporte. Según su versión, esos testimonios fueron brindados “bajo presión” con el objetivo de evitar la cárcel, por lo que pidió que sean analizados con extremo cuidado.
El ex funcionario ya había cobrado fuerte visibilidad pública a partir de la tragedia ferroviaria de Once, ocurrida en febrero de 2012, hecho que derivó en su renuncia al cargo alegando razones de salud. Años más tarde, en 2015, la Justicia lo condenó por administración fraudulenta y estrago culposo, con una pena inicial de 8 años de prisión, luego reducida por la Cámara de Casación a 5 años y 6 meses, además de la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Tras cumplir dos tercios de su condena en el penal de Ezeiza y acreditar la realización de cursos y actividades de formación, en noviembre de 2021 obtuvo la libertad condicional. Su actual declaración en la Causa Cuadernos vuelve a colocarlo en el centro de la escena judicial y política, en un expediente que sigue siendo clave para reconstruir el entramado de presunta corrupción en la obra pública y los subsidios al transporte durante los gobiernos kirchneristas.


