El juicio por la muerte de Maradona entra en una semana clave con una nueva declaración de Leopoldo Luque

El neurocirujano y exmédico de cabecera de Diego Maradona, Leopoldo Luque, volverá a declarar ante el tribunal que juzga a siete profesionales de la salud por presunto homicidio simple con dolo eventual. Su exposición buscará responder a los peritajes forenses y a las conclusiones surgidas de la autopsia.

Leopoldo Luque

El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona atraviesa una etapa decisiva con la inminente séptima declaración del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los siete profesionales imputados en la causa por presunto homicidio simple con dolo eventual. El médico volverá a presentarse ante el tribunal con el objetivo de responder a los peritajes oficiales y a las conclusiones de quienes intervinieron en la autopsia del exfutbolista.

Luque, quien se desempeñó como médico de cabecera del “Diez”, comparecerá nuevamente ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. Su estrategia apunta a refutar las consideraciones formuladas por los peritos oficiales Carlos Mauricio Cassinelli y Federico Corasaniti, responsables de la necropsia, así como los aportes realizados por el médico Mario Schiter, quien actuó como veedor de la autopsia y acompañó a Maradona durante su permanencia en Cuba.

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La declaración del profesional estaba prevista inicialmente para este martes, luego del testimonio de Jana Maradona. Sin embargo, el cronograma sufrió modificaciones sobre el final de la audiencia y la palabra quedó finalmente en manos del psicólogo Carlos Díaz.

Cruces en la audiencia y definición del tribunal

Durante la exposición de Díaz surgieron tensiones dentro de la sala. El abogado querellante Eduardo Ramírez pidió limitar parte del testimonio al considerar que el imputado incurría en “divagaciones” alejadas del objeto procesal del debate.

Tras un cuarto intermedio, el tribunal rechazó el planteo. El juez Alberto Gaig explicó el criterio adoptado por los magistrados y delimitó el alcance de las intervenciones.

“Se mantiene el criterio general de que los imputados pueden declarar libremente. Pero no pueden abrir indirectamente el examen de un testigo o de un perito que ya declaró”, sostuvo.

La definición marcó el encuadre bajo el cual continuarán desarrollándose las declaraciones en una causa que combina discusiones médicas, responsabilidades profesionales y cuestiones procesales de alta sensibilidad pública.

Los médicos de la Clínica Olivos y el tramo más controvertido

La nueva declaración de Luque coincidirá además con otro tramo importante del juicio. Tres médicos de la Clínica Olivos brindarán testimonio sobre la cirugía y la internación de Maradona luego de la detección del hematoma subdural.

Se trata de Fernando Villarejo, jefe de terapia intensiva del sanatorio; Pablo Rubino, neurocirujano que encabezó la intervención; y Sebastián Nani, jefe de cardiología del establecimiento.

Los profesionales aportarán precisiones sobre la operación, el cuadro posterior y las condiciones médicas bajo las cuales el ex capitán de la Selección Argentina recibió el alta para continuar su recuperación en el barrio privado San Andrés, en Tigre.

Ese período de internación domiciliaria constituye uno de los segmentos más discutidos del expediente. La acusación sostiene que en esa etapa se registraron las mayores falencias en la atención sanitaria brindada a Maradona.

El hematoma subdural que motivó la intervención había sido detectado inicialmente en la Clínica Ipensa de La Plata. Posteriormente se resolvió el traslado a la Clínica Olivos, donde se realizó la cirugía neurológica. Lo ocurrido después de esa operación, tanto en materia de seguimiento clínico como de organización del equipo médico y del entorno de cuidados, permanece en el centro del debate judicial.

La discusión sobre la responsabilidad médica

Además de Luque, enfrentan cargos la psiquiatra Agustina Cosachov, el médico clínico Pedro Di Spagna, la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermería Mariano Perroni.

Todos se encuentran acusados por presunto homicidio simple con dolo eventual, una figura penal que contempla que los imputados habrían representado la posibilidad de un desenlace fatal y aun así continuado con la conducta que se les atribuye.

A lo largo del proceso se discute el grado de responsabilidad de cada profesional en la cadena de decisiones médicas que rodeó los últimos días de Maradona. Los peritos forenses sostuvieron ante el tribunal que el exfutbolista presentaba un cuadro clínico complejo que exigía controles más estrictos, internación en un centro adecuado y monitoreo permanente de variables cardíacas y neurológicas.

Las defensas, en cambio, rechazan la hipótesis de una maniobra negligente coordinada y remarcan que se trataba de un paciente con múltiples patologías previas y antecedentes de adicciones y complicaciones psíquicas.

En ese escenario, la nueva exposición de Leopoldo Luque y los testimonios previstos de los médicos de la Clínica Olivos aparecen como piezas centrales para que el tribunal determine si existió o no responsabilidad penal en la muerte del máximo ídolo del fútbol argentino.

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