Encubrimiento agravado: avanza la causa por el crimen de Agostina Vega

La investigación por el crimen de la adolescente Agostina Vega sumó en las últimas horas un nuevo giro con la detención de Osvaldo Fassetta, amigo y conviviente de Claudio Gabriel Barrelier, principal acusado en la causa. El hombre, de 47 años, quedó arrestado bajo la imputación de encubrimiento agravado en un contexto de violencia de género, según confirmaron fuentes judiciales.
Fassetta había brindado varias entrevistas a canales de televisión y portales de noticias antes de su detención. En esas declaraciones relató cómo fue la última vez que vio a Agostina, detalló su rol en las primeras horas de búsqueda y aportó un elemento que ahora cobra mayor relevancia para la pesquisa: el cambio repentino del acolchado de la cama donde dormía en la casa de Barrelier.
El ahora detenido contó que el sábado 23 de mayo estuvo junto a Agostina, su hermano menor, Melisa (la madre de la joven) y Barrelier en un predio deportivo donde jugaban al fútbol. “De ahí nos fuimos a un cumpleaños, los cinco juntos, hasta que los tres se fueron a su casa. Claudio se fue conmigo hasta mi lugar de trabajo y cerca de las 21 se fue. Me dijo que iba hasta lo de una amiga y que después se iba a la casa”, relató en diálogo con el canal TN.
Según su versión, durante la tarde escuchó un intercambio entre Agostina y el imputado principal: “Cuando estábamos en la cancha, escuché que Agostina le pidió a Claudio su número de teléfono. En ese momento él no se lo da. La mamá estaba cerca de ella”, recordó. Para los investigadores, estas conductas podrían ayudar a reconstruir el vínculo previo entre la víctima y Barrelier.
La búsqueda desesperada y las sospechas posteriores
Fassetta aseguró que la noche transcurrió con normalidad y que puede acreditar su presencia en su lugar de trabajo mediante las cámaras de seguridad. Sin embargo, todo cambió durante la madrugada del domingo 24 de mayo, cuando recibió el llamado de la madre de Agostina, que ya no lograba ubicar a su hija. “Cerré el negocio y, con dos amigos que estaban ahí con movilidad, estuvimos dando un par de vueltas y fuimos al domicilio de Melisa a ver si encontrábamos a su hija”, afirmó.
El grupo recorrió plazas, calles y distintos puntos de la zona hasta decidir presentarse en la comisaría para dejar asentada la situación. “La buscamos en plazas y en la calle. Después nos fuimos a la comisaría a hacer la exposición. Estuvimos un rato y nos dijeron que fuéramos a la Unidad Judicial a hacer la denuncia. Hasta que nos tomaron la denuncia se hicieron las 8 de la mañana”, reconstruyó.
En sus apariciones públicas, el amigo de Barrelier también marcó que, en esas horas críticas, el principal sospechoso se habría mantenido al margen de la búsqueda. “No colaboró con nosotros. Con la desesperación que tenía la madre, cerré el kiosco y nos fuimos. Lo que menos pensamos es si él estaba colaborando o no. Fuimos a darle una mano a una mamá que estaba desesperada y sola en la casa”, señaló.
Un acolchado cambiado y nuevas líneas de investigación
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores es el detalle que el propio Fassetta reveló ante los medios respecto de la habitación que compartía en la vivienda de Barrelier. Dijo que, al regresar a la casa, notó que el acolchado de su cama había sido reemplazado. “Habían puesto un acolchado color clarito donde yo dormía. Las colchas que yo tenía el sábado al mediodía antes de irme eran grises. Cuando volví, era otra, no la había visto nunca”, remarcó.
- La detención de Fassetta se dio por orden de la fiscalía, que lo acusa de encubrimiento agravado.
- Su rol durante las primeras horas de búsqueda y los cambios en la vivienda de Barrelier son ahora objeto de peritajes.
La imputación por encubrimiento agravado en contexto de violencia de género refleja la gravedad con la que la Justicia analiza cada movimiento posterior a la desaparición de Agostina.
Con la nueva detención, la causa suma un eslabón clave en la reconstrucción de las últimas horas de la adolescente y de lo ocurrido dentro de la casa de Barrelier. La fiscalía avanzará ahora con más testimoniales, pericias sobre la vivienda y análisis de cámaras de seguridad para determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los implicados y esclarecer un caso que conmueve a la comunidad.

