Cuatro carnavales auténticos que seducen a los viajeros argentinos

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El feriado de Carnaval se acerca y, con él, uno de los fines de semana largos más esperados del año. Mientras Río de Janeiro y Gualeguaychú se mantienen como clásicos indiscutidos, cada vez más argentinos eligen alternativas menos masivas y con fuerte arraigo cultural en distintos rincones de Latinoamérica.
Febrero se consolida como el mes de las “fiestas auténticas”, aquellas que se viven a pie de calle, con vecinos, música tradicional y rituales que se transmiten de generación en generación. Viajeros de toda la región priorizan experiencias con identidad local por sobre los grandes espectáculos de gradas y luces.
“Hoy los viajeros buscan vivir el Carnaval de una manera más cercana, conectando con las tradiciones”, afirmó Laura Amorós, Gerente Senior de Marketing de Despegar Argentina, al remarcar que el turismo de experiencias será uno de los grandes protagonistas de este 2026. En ese marco, surgen cuatro destinos que ganan terreno entre quienes quieren escapar de lo obvio.
La Rioja: la Chaya, harina, albahaca y gratitud a la tierra
No hace falta cruzar fronteras para vivir un Carnaval distinto. En La Rioja, la tradicional Chaya —que este año se realiza del 13 al 15 de febrero— trasciende la lógica de desfile y carrozas para convertirse en un verdadero ritual de agradecimiento a la Pachamama.
Entre zambas, chacareras y un clima festivo que invade calles y peñas, la ciudad se cubre de harina, albahaca y alegría popular. Familias, turistas y músicos comparten escenarios improvisados donde la consigna es bailar y chayar, en una celebración ideal para amantes del folclore y de las tradiciones del norte argentino.
Olinda, Brasil: carnavales gigantes y gratuitos
Quienes busquen el espíritu del Carnaval brasileño, pero lejos del Sambódromo y las entradas costosas, encuentran en Olinda una opción perfecta. Entre el 13 y el 18 de febrero, esta ciudad histórica del nordeste se convierte en una fiesta gratuita a cielo abierto, con comparsas que serpentean sus calles adoquinadas y coloridas casonas coloniales.
La marca registrada de Olinda son sus muñecos gigantes, verdaderos personajes articulados que avanzan entre el público al ritmo de frevo y maracatú. La fiesta arranca temprano, sigue durante todo el día y se extiende hasta la noche, con bandas, blocos y turistas mezclados con los vecinos.
Barranquilla, Colombia: Patrimonio de la Humanidad
Del 14 al 17 de febrero, Barranquilla despliega uno de los carnavales más famosos del mundo, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El lema popular, “Quien lo vive, es quien lo goza”, resume el carácter contagioso de la celebración.
Su evento central es la Batalla de Flores, un desfile multitudinario con carrozas, comparsas, disfraces y personajes típicos que recorren kilómetros al compás de cumbias, porros y mapalés. A esto se suman desfiles nocturnos, verbenas barriales y muestras folclóricas que exhiben la diversidad cultural del Caribe colombiano.
Veracruz, México: carnaval frente al mar
Para quienes desean combinar playa, música y comparsas, Veracruz ofrece un Carnaval frente al mar que este año se extiende del 10 al 18 de febrero. La ciudad portuaria se llena de escenarios, conciertos, desfiles y espectáculos que mezclan lo popular con lo turístico.
La llamada “alegría jarocha” se hace sentir en cada esquina, con ritmos caribeños, gastronomía típica y actividades para toda la familia. Es una alternativa atractiva para quienes buscan un ambiente festivo, pero con la posibilidad de relajarse a pasos del mar.
Cómo ahorrar en el viaje de Carnaval
Ante el encarecimiento de los pasajes y el alojamiento, muchas personas planean su escapada a último momento buscando opciones para cuidar el bolsillo. Desde la agencia Despegar señalan que una de las estrategias más efectivas es optar por paquetes turísticos que combinan vuelo y hotel.
- Permiten obtener ahorros de hasta un 30% frente a compras por separado.
- Ofrecen opciones de financiación en cuotas, según el medio de pago.
- Simplifican la organización del viaje, concentrando reservas y gestiones.
“El turismo de experiencias gana terreno y los argentinos se animan a destinos de Carnaval menos masivos, pero igual de intensos”, destacan desde el sector.
Con más oferta, mejores conexiones aéreas y alternativas pensadas para distintos presupuestos, el Carnaval 2026 se perfila como una oportunidad ideal para descubrir nuevas fiestas populares en Latinoamérica, lejos de los circuitos más saturados y cerca de las raíces culturales de cada región.

