Caputo apela a una bandera histórica del peronismo

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El ministro de Economía, Luis Caputo, sorprendió al recurrir a una de las consignas más emblemáticas del peronismo para defender el nuevo esquema de créditos hipotecarios UVA impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Durante una presentación en Buenos Aires, el funcionario afirmó que facilitar el acceso a la vivienda propia “hace a la justicia social”, una de las tres banderas históricas del justicialismo junto con la independencia económica y la soberanía política.
Caputo sostuvo que, para la actual administración, el relanzamiento del crédito hipotecario ocupa un lugar prioritario. Según su visión, una persona con empleo formal no debería verse obligada a ahorrar durante tres o cuatro décadas para poder comprar una propiedad. En ese marco, planteó que “nada más justo que una persona que tiene trabajo tenga acceso a una vivienda y no tenga que esperar 30 o 40 años para ahorrar y poder comprarla”.
La apelación al concepto de justicia social generó especial atención por el peso simbólico de la frase. Se trata de un emblema asociado tradicionalmente al peronismo y a políticas de fuerte intervención estatal, mientras que el Gobierno de Milei se caracteriza por cuestionar buena parte de esa doctrina y promover una agenda de corte liberal. El mensaje de Caputo buscó tender un puente discursivo con sectores de clase media que hoy están excluidos del mercado inmobiliario formal.
Cómo funcionarán los nuevos créditos hipotecarios UVA
El programa anunciado por el Poder Ejecutivo utilizará recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, con el objetivo de mejorar el fondeo de los bancos y ampliar la oferta de préstamos destinados a la compra de la primera vivienda. En total, el Gobierno pondrá a disposición de las entidades financieras $2 billones, equivalentes a unos US$ 1.500 millones, mediante licitaciones de depósitos a plazo fijo ajustados por UVA.
Los bancos podrán tomar esos fondos por plazos de uno o cinco años. La tasa mínima para estas colocaciones será de UVA más 2,5% para los depósitos a un año y de UVA más 4,5% para los de cinco años. A partir de este fondeo, las entidades deberán ofrecer créditos hipotecarios con una tasa máxima de UVA más 7,5%, un plazo mínimo de devolución de 15 años y un monto tope de hasta 150.000 UVA por operación.
Según lo previsto, el dinero solo podrá destinarse a la adquisición de una primera vivienda, por lo que quedarán excluidas las operaciones de inversión o segunda residencia. El Banco Central tendrá a su cargo la supervisión del destino de los fondos y deberá verificar que los recursos aportados a las entidades efectivamente se canalicen a esta línea de créditos hipotecarios.
Subastas, plazos y el rol del financiamiento UVA
La primera licitación de este programa se realizará la próxima semana a través del sistema SIOPEL, con un monto inicial de $200.000 millones. La iniciativa apunta a resolver una de las principales trabas del crédito hipotecario local: mientras los bancos captan depósitos en plazos relativamente cortos, los préstamos para vivienda requieren financiamiento de muy largo plazo, de entre 15 y 30 años.
- Fondeo de hasta $2 billones del FGS de ANSES para los bancos.
- Depósitos a plazo ajustados por UVA, con vencimientos a 1 y 5 años.
- Créditos hipotecarios para primera vivienda, con tasa máxima de UVA + 7,5%.
- Monto límite de 150.000 UVA por cada operación.
- Supervisión del Banco Central sobre el destino de los fondos.
De acuerdo con datos del Banco Central, el financiamiento ajustado por UVA ya tiene un peso relevante dentro del sistema financiero. Durante abril de 2026, más del 95% de las nuevas hipotecas se pactaron bajo esta modalidad indexada, lo que muestra la centralidad de este instrumento para reactivar el mercado de vivienda, aunque también persisten debates sobre el riesgo que asumen los tomadores ante eventuales saltos inflacionarios.
“Para este Gobierno, los créditos hipotecarios son una prioridad por diferentes razones. Una, porque hace a la justicia social”, sostuvo Luis Caputo al presentar el programa.
Con esta combinación de recursos del FGS, regulación del Banco Central y préstamos atados a UVA, la Casa Rosada apuesta a reinstalar el crédito hipotecario como una herramienta masiva de acceso a la vivienda. El desempeño de las primeras licitaciones y la evolución de la inflación serán determinantes para saber si el esquema logra consolidarse y generar un verdadero cambio en el mercado inmobiliario argentino.

