Debate en el Senado por la memoria del 24 de marzo

La senadora nacional y jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, salió al cruce de la declaración que el Senado aprobó en conmemoración de los 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. La dirigente libertaria calificó el pronunciamiento como “sesgado y excluyente” y planteó que no refleja, a su criterio, una mirada completa sobre la historia reciente argentina.
El texto votado en la Cámara alta fue impulsado por el senador peronista Eduardo “Wado” de Pedro y obtuvo un amplio respaldo político: 49 votos afirmativos, 20 abstenciones de La Libertad Avanza y tres ausencias, según pudo saber Noticias Argentinas. El documento reafirma el “compromiso permanente con la Memoria, la Verdad y la Justicia”, reivindica el Nunca Más y la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad, y destaca la defensa del Estado de derecho como base del consenso democrático surgido en 1983.
Tras la aprobación, Bullrich expresó su rechazo a través de redes sociales. Allí sostuvo que “el kirchnerismo se adueñó durante décadas de los derechos humanos para convertirlos en un negocio político” y acusó a ese sector de haber impuesto un “relato” que, según su visión, persiguió a voces disidentes y “adoctrinó a toda una generación”. Para la senadora, la declaración votada por mayoría reproduce esa mirada unilateral sobre la dictadura y sus consecuencias.
Durante el debate en el recinto, el oficialismo intentó que se incorporara una redacción alternativa. La propuesta libertaria buscaba reemplazar la fórmula clásica de “Memoria, Verdad y Justicia” por una mención más amplia a la defensa del orden constitucional, la vigencia del Estado de derecho y la democracia republicana. Además, sumaba una condena explícita a “cualquier tipo de violencia”, con la intención de incluir tanto los crímenes del terrorismo de Estado como otros hechos violentos previos y posteriores al golpe.
Al no prosperar esos cambios, el bloque de La Libertad Avanza optó por la abstención, una decisión que dejó en evidencia la distancia política con la mayoría de las bancadas opositoras y aliadas que respaldaron el texto promovido por De Pedro. El episodio vuelve a mostrar que, a casi cinco décadas del golpe del 76, la interpretación del pasado reciente sigue siendo objeto de fuertes disputas en el plano institucional y partidario.
Memoria, consensos y disputas políticas
La discusión en el Senado se inscribe en un contexto más amplio, marcado por el 24 de marzo como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Desde el retorno de la democracia, los distintos gobiernos han impulsado políticas de memoria con énfasis diversos, pero el consenso básico en torno al repudio al terrorismo de Estado y a la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad se mantuvo como un eje compartido por gran parte del arco político.
- La declaración aprobada ratifica la vigencia del Nunca Más y de los procesos judiciales por delitos de lesa humanidad.
- El oficialismo libertario reclama una narrativa que incluya toda forma de violencia política y cuestiona el rol del kirchnerismo en la política de derechos humanos.
- El resultado de la votación exhibe mayoría para el texto consensuado, con la abstención como vía de protesta del bloque de gobierno.
“La historia es completa o no es. Se terminó el monopolio de la memoria”, remarcó Patricia Bullrich al justificar su rechazo a la declaración aprobada en el Senado.
Con el aniversario número 50 del golpe en el horizonte, el Congreso se convierte nuevamente en escenario de debates sobre cómo recordar el terrorismo de Estado y qué lugar darle a las distintas memorias en disputa. Mientras la declaración del Senado apunta a reforzar el consenso democrático construido desde 1983, el oficialismo insiste en revisar el enfoque y sostener que la memoria debe abarcar de manera integral todas las formas de violencia política que atravesaron a la sociedad argentina en aquellas décadas.

