Jorge Macri confirmó que la renovación del Oscar y Juan Gálvez contempla las condiciones necesarias para recibir a la máxima categoría. La expectativa por un eventual Gran Premio argentino volvió a crecer tras el impacto generado por Franco Colapinto y su vínculo con el público local.

La posibilidad de que la Fórmula 1 vuelva a correr en Buenos Aires volvió a tomar fuerza luego de que el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, confirmara que las obras de renovación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez contemplan los requerimientos necesarios para recibir a la máxima categoría del automovilismo mundial.
Macri recorrió nuevamente el circuito y señaló que la obra ya se encuentra avanzada y que la Ciudad tomó la decisión de realizar trabajos adicionales pensando específicamente en una eventual llegada de la Fórmula 1. Entre las modificaciones previstas se encuentran un nuevo túnel de acceso, una horquilla más extensa y cambios en el trazado.
La renovación del autódromo tiene como objetivo inmediato preparar el escenario para recibir al MotoGP en 2027, pero el proyecto fue ampliado para que el circuito también pueda aspirar a albergar nuevamente un Gran Premio de Fórmula 1.
“Tomamos la decisión de ir por las obras que requiere la F1”, sostuvo Macri, quien también señaló que la Ciudad busca quedar en condiciones de competir por un lugar en el calendario internacional.
El efecto Colapinto
En paralelo a las obras, la figura de Franco Colapinto volvió a potenciar el interés del público argentino por la Fórmula 1. El piloto argentino despertó una fuerte convocatoria durante su exhibición en Buenos Aires y volvió a poner en escena la posibilidad de que la máxima categoría regrese al país.
El impacto de aquella presentación fue uno de los elementos que reforzaron la expectativa de las autoridades porteñas. El propio Macri destacó que la respuesta del público constituye una oportunidad para mostrar ante la Fórmula 1 y la Federación Internacional del Automóvil (FIA) el interés que existe en Argentina por el automovilismo.
En las últimas horas, además, volvió a crecer la ilusión entre los fanáticos de poder ver nuevamente a Colapinto compitiendo en un Gran Premio en Buenos Aires. La expectativa, sin embargo, está condicionada por una cuestión central: Argentina todavía no tiene confirmada una fecha en el calendario oficial de la Fórmula 1.

Un proyecto que todavía debe superar varios pasos
La renovación del autódromo representa un avance en la intención de Buenos Aires de volver a ser sede de una carrera internacional, pero no implica por sí misma que la Fórmula 1 haya decidido regresar a la Argentina.
La definición de una fecha depende de las negociaciones con la organización de la categoría y de las condiciones que establezca la FIA. Buenos Aires, además, compite con otras ciudades y circuitos que también buscan formar parte del calendario.
Desde el Gobierno porteño, en tanto, sostienen que las obras permitirán que el autódromo esté preparado para recibir a la máxima categoría si finalmente se concreta la posibilidad. El nuevo circuito tendría capacidad para hasta 150.000 personas por día, de acuerdo con las características anunciadas para el proyecto.
La última vez que la Fórmula 1 corrió oficialmente en Buenos Aires fue en 1998, por lo que un eventual regreso significaría el retorno de la categoría al país después de casi tres décadas.
Por ahora, la combinación entre las obras del histórico autódromo, la expectativa de las autoridades y el renovado entusiasmo generado por Colapinto vuelve a instalar una posibilidad que durante años pareció lejana: que la Fórmula 1 vuelva a tener un Gran Premio en Buenos Aires.

