Brindis de Rosh Hashaná contra el odio y el antisemitismo

Referentes judíos y dirigentes argentinos recibieron el año nuevo 5787

Brindis de Rosh Hashaná en La Rural con referentes de la comunidad judía y dirigentes nacionales

NewsITe

Con un fuerte llamado a la convivencia, el Congreso Judío Latinoamericano (CJL), junto a la AMIA y la DAIA, celebró en La Rural de Palermo el inicio del año nuevo judío 5787. El encuentro, que reunió a más de 300 invitados, buscó reafirmar el compromiso con una sociedad argentina más inclusiva, plural y libre de antisemitismo.

La celebración de Rosh Hashaná, que marca el comienzo del calendario hebreo y abre un período de reflexión espiritual, combinó símbolos tradicionales con discursos enfocados en el respeto, el diálogo interreligioso y la defensa de los derechos humanos. Manzanas con miel, brindis y el histórico sonido del shofar enmarcaron una noche en la que el mensaje central fue claro: construir puentes y no muros.

– Publicidad –

El director ejecutivo del CJL, Claudio Epelman, fue el encargado de abrir la ceremonia. «Que todos podamos tener un año bueno y dulce, y que juntos seamos capaces de fortalecer la convivencia entre las personas», señaló, al tiempo que destacó la relevancia de estos espacios para reforzar los lazos entre la comunidad judía y el conjunto de la sociedad argentina.

Llamado a la convivencia y rechazo al antisemitismo

El presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, puso el foco en la necesidad de valorar lo construido en materia de convivencia democrática. «Que tengamos un año en el que valoremos todo lo que estamos construyendo, una sociedad más abierta, respetuosa y tolerante, deseando un año próspero de crecimiento», sostuvo, en sintonía con el clima de reflexión propio de la fecha.

Por su parte, el titular de la DAIA, Mauro Berenstein, compartió una historia con un fuerte contenido simbólico, orientada a resaltar la importancia de tender puentes antes que levantar muros. Según remarcó, esos puentes «son los que generan espacios de entendimiento, de diálogo, para construir y estrechar vínculos», y reiteró su deseo de avanzar hacia una sociedad libre de todo tipo de antisemitismo.

La celebración también contó con una marcada presencia institucional. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, subrayó que en la Ciudad de Buenos Aires «el antisemitismo no tiene lugar» y remarcó que la convivencia «se construye día a día, se fortalece y se defiende», a partir del respeto al otro y la libertad de cada persona para vivir y practicar su fe sin discriminación.

Presencia institucional y mensaje interreligioso

Entre los asistentes se destacaron el ministro de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti, quien llamó a defender valores esenciales como la libertad de expresión para consolidar una sociedad libre e inclusiva para todas las comunidades. El magistrado sostuvo que el Poder Judicial también tiene la responsabilidad de “reparar” y de oficiar como uno de los “narradores morales de la nación”, encargados de proteger principios éticos que unifiquen a la sociedad.

El momento espiritual de la noche llegó con el sonido del shofar, a cargo del rabino Ioni Shalom, de la comunidad Bet Hilel. Este instrumento, con más de 3.000 años de historia, es uno de los grandes símbolos de Rosh Hashaná y llama a la introspección, al balance personal y a la corrección de los errores del año que termina.

  • Participaron más de 300 invitados del ámbito político, judicial, empresarial y comunitario.
  • Asistieron representantes diplomáticos de Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Brasil, Perú, Paraguay, Israel, Ecuador, Costa Rica, Francia, España, República Dominicana y Chile, entre otros.
  • También estuvieron presentes referentes de la Iglesia Católica y de las comunidades islámica y evangélica, reforzando el mensaje interreligioso.

“La convivencia se construye día a día, se fortalece y se defiende”, sostuvo Jorge Macri, mientras las entidades organizadoras renovaron su compromiso con una Argentina sin odio ni antisemitismo.

El brindis de Rosh Hashaná en La Rural se convirtió así en una ocasión para compartir tradiciones milenarias con representantes de toda la sociedad argentina y para renovar la esperanza en un futuro más justo, pacífico y respetuoso para cada uno de los habitantes del país.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -