Se publicó esta semana el informe “Brechas de género en la provincia de Buenos Aires”. Uno de los valores más notorios es el de la brecha de informalidad que en nuestra ciudad es de -9,3: siete puntos arriba de la media de la media provincial. Por otra parte, la mayor tasa de feminización en nuestra ciudad se encuentra en los rubros del servicio doméstico, la enseñanza y los servicios sociales y salud.

De la Redacción de EL NORTE
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Esta semana se conoció el informe del gobierno bonaerense “Brechas de género en la provincia de Buenos Aires”, que recopila y analiza datos estadísticos desagregados por género sobre el aporte económico sectorial, las características de la población, el mercado laboral y la educación en los 135 municipios, a partir de la información relevada principalmente en el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022. En San Nicolás, de 166.657 habitantes, 86.079 son mujeres y 80.578 son varones. Las brechas de género en nuestra ciudad se encuentran por arriba de la media provincial en las tasas laborales básicas. En empleo -el índice en el que la brecha es más alta en relación a los valores locales (20,3)- es de un punto y medio por encima del promedio bonaerense. Uno de los valores más notorios es el de la brecha de informalidad que en San Nicolás es de -9,3: siete puntos arriba de la media de la media provincial.
De análisis de los datos, las brechas son notorias -siempre desfavorables para las mujeres- en materia de indicadores laborales. De un total de población ocupada de 71.499 personas, 30.681 son mujeres y 40.818 varones.
COMPARACIÓN
En cuanto a la actividad, la brecha es de 18,4 (50,9% en mujeres y 69,3% en varones). Esto representa 1,6 por encima el índice provincial.
En el empleo, la brecha es de 20,3 (43,9% en mujeres y 64,2%). Un punto y medio, por encima de la media bonaerense.
Respecto a la desocupación la brecha es -6,3 (13,7% en mujeres y 7,3% en varones). También arriba del índice provincial en 1,2.
Y la brecha de informalidad es de -9,3 (43,1% en mujeres y 33,8% en varones): siete puntos arriba de la media de la media bonaerense.
La categoría “Brecha” en las básicas del mercado laboral cuantifica la diferencia entre el valor del indicador registrado por los varones y el registrado por las mujeres, y se expresa en puntos porcentuales (pp). Esta diferencia se calcula como: Brecha = Tasa de varones – Tasa de mujeres.
La lectura de esta brecha es relativa a los varones, lo que significa que un valor positivo indica que la tasa es menor en mujeres, mientras que un valor negativo señala que la tasa es mayor en mujeres.
POBLACIÓN JOVEN
En relación a las tasas básicas de la población joven por sexo (población de 14 a 29 años) la brecha sigue siendo significativa en nuestra ciudad en los diversos índices:
Actividad: 46,9% mujeres – 58,3% varones.
Empleo: 35,2% mujeres – 49,7% varones.
Desocupación: 25,0% mujeres – 14,8%.
MENOS ASALARIADAS Y PATRONAS
Sobre la distribución de la población ocupada por categoría ocupacional y sexo, en San Nicolás son:
Asalariados/as: el 46,3% de las mujeres y el 63,6% de los varones.
Cuentapropistas: 28,6% de mujeres y 27,5% de varones.
Patronas/e: 3,5 de mujeres y 6,0 de varones.
Trabajadoras/es familiares: 2,5% de mujeres y 2,5% de varones.
TASA DE FEMINIZACIÓN POR SECTOR
El documento bonaerense de la Unidad de Género y Economía, también discrimina la distribución de la población por sector de actividad y sexo, y la tasa de feminización por sector de actividad. Se observa en nuestra ciudad que la mayor tasa de feminización se encuentra en los rubros del servicio doméstico, la enseñanza y los servicios sociales y salud.
En la industria manufacturera, la tasa de feminización es del 14,9%, en el comercio de 49,4%, en la construcción de 3,5%, en el servicio doméstico de 96,9%, en la enseñanza de 82,5%, en los servicios financieros de 45,7%, en el transporte y comunicaciones de 13,4%, en la administración pública de 45,5%, en servicios sociales y salud de 73,6%, en otros servicios de 58,3%, en hoteles y restaurantes de 59,4%, en actividades primarias de 14,8% y en otras ramas de 14,0%.
En los indicadores educativos no hay diferencias significativas por género, por ejemplo, en cuanto a la población que asiste a un establecimiento de este tipo entre los 3 y 17 años. El porcentaje es igual: 94,6%.
PATRONES ESTRUCTURALES
El informa nota que ´nuestras sociedades están atravesadas por profundas inequidades estructurales que son imposibles de comprender sin contemplar las desigualdades de género que las atraviesan. Estas desigualdades tienen su raíz en la distribución inequitativa de las responsabilidades domésticas y de cuidados no remunerados que recaen, principalmente, sobre las espaldas de muchas mujeres y que afectan sus posibilidades de formarse y el desarrollo de sus trayectorias laborales. Contar con estadísticas con perspectiva de género no solo permite visibilizar estas desigualdades, sino que también es una herramienta clave para transformar esa realidad. Los datos desagregados por género permiten identificar patrones estructurales de exclusión, evaluar el impacto diferenciado de las políticas públicas y diseñar intervenciones más eficientes y equitativas. La producción de información con esta perspectiva es, por tanto, una condición necesaria para avanzar hacia una mayor justicia social y económica´. Así, la Unidad de Género y Economía del Ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires elabora este tipo de documentos específicos para la región, para monitorear los principales indicadores del mercado laboral y evidenciar las brechas de género existentes. En esta oportunidad, la disponibilidad de datos censales permitió desagregar la información a escala municipal.
San Nicolás no figura entre los municipios con presupuesto con perspectiva de género. A la fecha, 52 de los 135 municipios tienen presupuesto con perspectiva de género, “fortaleciendo su capacidad de respuesta a las necesidades diarias de la ciudadanía”, destacó el gobierno provincial, quien concluye el relevamiento asegurando que continuará la inversión en políticas públicas con perspectiva de género.

Cuidado no remunerado en Argentina: el 89.9% lo hacen ellas
Tres de cada 10 personas que viven en zonas urbanas de la Argentina requieren tareas de cuidado para desenvolverse en su vida cotidiana, por lo que se estima que más de 12 millones se encuentran en esa condición de necesidad. Entre ellas, la mayoría, 8 de cada 10, requieren asistencia por su condición de niños de hasta 13 años, pero el 20,2% demandan atención especial por distintas limitaciones, ya sean físicas o psicológicas.
Así lo estableció el informe Demandas y labores de cuidado en la Argentina urbana, elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la Universidad Católica Argentina (UCA).
Según esa investigación, las personas que necesitan atención son 12.836.000, de las cuales el 20,2% demanda cuidados especiales por tener limitaciones o dificultades que complican su vida diaria.
Uno de los datos principales que recabó el informe indicó: “Según el tipo de responsabilidad asumida, en el 89.4% de los casos los principales cuidadores del hogar (los miembros del hogar que más tiempo dedican a estas tares) son mujeres. Esa responsabilidad es asumida por varones solo en uno de cada 10 casos”.
De acuerdo al informe, casi la totalidad (97,2%) de las tareas de cuidado en los hogares no son remuneradas. En cuanto al perfil de los cuidadores, el informe subraya la predominancia de las mujeres en roles de cuidado no remunerado, la extensa cantidad de tiempo diario y semanal dedicado a estas tareas, así como las diversas características socioeconómicas y demográficas de quienes asumen estas responsabilidades.
“El trabajo de cuidado no remunerado constituye un obstáculo para el empoderamiento de las mujeres. Su relevancia ha sido reconocida en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030″, precisaron en la publicación.
La mayoría de los principales cuidadores del hogar tienen entre 35 y 64 años (52,9%) o entre 18 y 34 años (40,9%) y dedican en promedio 11,9 horas al día a estas tareas.
Por otra parte, en Argentina el 77% de las empleadas de casas particulares no está registrada de manera formal en el sistema laboral, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

