Lanzó un para plan integral contra la deforestación y montó un centro de investigación.

El Gobierno brasileño anunció una inversión sin precedentes de 825,7 millones de reales (146 millones de dólares) en el Fondo Amazonía. El objetivo es ejecutar un plan integral durante 60 meses, con maquinaria y tecnología, para frenar la deforestación en la selva sudamericana.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva realizó el anuncio este martes en el Palacio de Planalto, acompañado por la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, y el titular del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), Aloizio Mercadante.
Plan integral con helicópteros, drones y bases aéreas
El financiamiento se destinará al Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama), que ejecutará el proyecto Fortalecimiento del Monitoreo Ambiental para el Control de la Deforestación Ilegal en la Amazonia (FortFisc).
“Con un plazo de ejecución de 60 meses, el plan busca ampliar la presencia del Estado en la Amazonia y modernizar la respuesta a la deforestación ilegal. Se invertirán recursos en la compra de helicópteros con protección balística, drones de alta tecnología y la construcción de bases aéreas estratégicas y helipuertos en la selva”, indicó un comunicado oficial.
El proyecto también incluye un centro de capacitación, bases móviles de inspección, instalaciones de almacenamiento y nuevos sistemas digitales para monitoreo y sanciones. Incorporará inteligencia artificial para aplicar multas de manera remota y fortalecerá la gestión institucional de Ibama.
“Durante el Gobierno del presidente Lula hemos evitado la liberación de 450 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. Esto duplicó los recursos del Fondo Amazonía, que ahora vuelven al Ibama para adquirir más helicópteros, recursos tecnológicos y servicios públicos para combatir incendios y deforestación”, afirmó Marina Silva.
Centro Capoeira: ciencia, comunidad y restauración
El anuncio llega a cinco meses de la Conferencia de Cambio Climático de la ONU (COP30) en Belém, capital del estado amazónico de Pará, donde Brasil albergará el evento. Además, Brasil inauguró un centro de investigación dedicado a la restauración de la Amazonia, con más de 100 científicos de 33 instituciones locales e internacionales.
El Centro Avanzado en Investigaciones Socioecológicas para la Recuperación Ambiental de la Amazonia, llamado Capoeira, contará con 14 millones de reales (2,5 millones de dólares) y estará coordinado por Embrapa. Su misión es articular conocimientos científicos, tradicionales y comunitarios para transformar social y ecológicamente la región.
“Buscamos articular y promover una transformación positiva en la región, reemplazando la cultura de la destrucción por la de la restauración”, señaló Joice Ferreira, coordinadora del centro.
Capoeira integrará laboratorios, universidades, ONG y comunidades locales. Se enfocará en regeneración natural, regeneración asistida y plantaciones forestales. Según datos preliminares, el 38 % de las estrategias de restauración actuales se basan en Sistemas Agroforestales (SAF), seguidos por la regeneración natural (30 %) y las plantaciones forestales (20 %).
Ferreira advirtió que la mayoría de los estudios son puntuales y carecen de integración socioeconómica y cultural, algo que Capoeira busca superar. El centro también generará información sobre riesgos climáticos y especies resilientes para mitigar el cambio climático.
Brasil, que posee el 60 % del territorio amazónico, se comprometió a restaurar 12 millones de hectáreas para 2030, de las cuales 38 % corresponden a la región amazónica. “La mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero de Brasil provienen del cambio de uso del suelo y la deforestación en la Amazonia. Revertir estos procesos es fundamental”, subrayó Ferreira.

