Brasil avanza con combustible sostenible para la aviación

Brasil dio un paso clave en la descarbonización del transporte aéreo. Petrobras y la multinacional de granos Bunge anunciaron la certificación del primer lote de Combustible Sostenible para Aviación (SAF, por sus siglas en inglés) elaborado a partir de soja cultivada en áreas sin deforestación reciente, una condición central para garantizar su sustentabilidad ambiental.
De acuerdo con las empresas, este combustible alternativo permite reducir hasta un 70% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con el queroseno convencional de origen fósil, una de las principales fuentes de emisiones en la aviación comercial. La iniciativa se presenta como pionera a nivel mundial y marca un antecedente para la industria aérea en momentos de crecientes exigencias regulatorias y compromisos climáticos.
El proyecto piloto se desarrolló en asociación entre Petrobras, Bunge y la distribuidora de combustibles Vibra. En esta primera etapa, contempla la entrega de cerca de 4 millones de litros de combustible de aviación en el Aeropuerto Internacional de Galeão, en Río de Janeiro, uno de los principales hubs aéreos de Brasil.
El SAF fue producido mediante el procesamiento conjunto de queroseno de aviación con aceite de soja certificado en la refinería Duque de Caxias (Reduc) de Petrobras, ubicada en el estado de Río de Janeiro. Según se informó, el 1% del volumen total procede de aceite extraído de soja procesada por Bunge en la ciudad de Rondonópolis, en el estado de Mato Grosso, importante polo agrícola del país.
Un paso en la transición energética del sector aéreo
La certificación de este primer lote de soja para la cadena global de producción de SAF llega en un contexto en el que aerolíneas y aeropuertos enfrentan mayores presiones para reducir su huella de carbono. Distintos organismos internacionales, como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), impulsan metas de neutralidad de emisiones a mediano y largo plazo, lo que vuelve estratégicos a los biocombustibles avanzados.
Brasil se posiciona así como un actor relevante en este mercado emergente. El país es el principal productor y exportador de soja del mundo y uno de los líderes globales en biocombustibles, en especial por su desarrollo histórico en etanol a partir de caña de azúcar y por el uso masivo de biodiésel en el transporte terrestre.
- El SAF certificado se elabora con soja cultivada en áreas sin deforestación reciente.
- Permite reducir hasta un 70% las emisiones frente al queroseno tradicional.
- El proyecto piloto prevé unos 4 millones de litros para el aeropuerto de Galeão.
- Participan Petrobras, Bunge y Vibra, con producción en la refinería Duque de Caxias.
Con esta iniciativa, Brasil busca consolidar su rol en la transición energética del transporte, aprovechando su capacidad agrícola e industrial para ofrecer soluciones bajas en carbono. El desafío hacia adelante será escalar la producción, garantizar criterios estrictos de sustentabilidad —en particular en materia de uso de suelo y deforestación— y lograr precios competitivos que permitan una adopción masiva del SAF por parte de las aerolíneas.

