Operativo militar y policial habilita el ingreso de alimentos a La Paz

NewsITe
Una operación conjunta de las Fuerzas Armadas y de la Policía de Bolivia permitió reabrir en la noche del jueves la ruta del valle Río Abajo, uno de los principales corredores de abastecimiento de frutas y verduras para las ciudades de La Paz y El Alto. El despliegue fue encabezado por el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, en medio de una conflictividad social que ya lleva más de un mes de cortes de rutas y bloqueos.
El despeje, que se extendió hasta la zona de Carreras —ubicada a unos 30 kilómetros de la sede de Gobierno—, habilitó nuevamente la circulación hacia diversas comunidades productivas del sur paceño. Vecinos consultados por medios locales destacaron que el procedimiento se realizó sin choques de consideración: los grupos que mantenían los cortes optaron por replegarse ante el avance de las fuerzas de seguridad.
Fuentes de la zona mencionaron al menos dos detenciones vinculadas al operativo, aunque hasta el momento las autoridades nacionales no brindaron una confirmación oficial ni detalles sobre la situación de las personas arrestadas. La intervención se inscribe en la estrategia del Gobierno boliviano para intentar recuperar la circulación en rutas estratégicas, en un contexto marcado por fuertes tensiones políticas.
Bloqueos, crisis política y desabastecimiento
Los cortes, impulsados por sectores afines a la Central Obrera Boliviana (COB), exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y se replican en varios departamentos. De acuerdo con el último reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), este viernes se registraban 86 puntos de bloqueo activos en gran parte del país, con fuerte impacto en La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Santa Cruz.
La ruta de Río Abajo se había transformado en uno de los focos más sensibles del conflicto, ya que vincula la capital administrativa con un amplio cinturón agrícola que abastece a los mercados urbanos de alimentos frescos. El cierre prolongado de ese corredor dejó prácticamente aisladas a numerosas comunidades del valle paceño, especialmente en la zona del puente Lipari, y agravó el desabastecimiento en las ciudades.
Impacto en los mercados y expectativas de normalización
La interrupción del tránsito derivó en fuertes aumentos en el precio de las verduras y hortalizas en La Paz y El Alto. En paralelo, comenzaron a circular en redes sociales videos que mostraban la abundancia de productos agrícolas en los valles y los valores significativamente más bajos respecto de los que se veían en las góndolas urbanas. Esa brecha generó incluso una suerte de «peregrinación» de vecinos hacia las zonas rurales en busca de mejores precios.
- 86 puntos de bloqueo en rutas bolivianas según la ABC.
- Más de cuatro semanas de cortes impulsados por sectores afines a la COB.
- Incrementos notorios en los precios de alimentos básicos en La Paz y El Alto.
Con la reapertura de la ruta de Río Abajo, productores y transportistas comenzaron a retomar el traslado de cosechas hacia los centros de consumo. Si bien la medida no resuelve el conjunto de los bloqueos que persisten en el país, abre una ventana para una gradual normalización del abastecimiento de verduras y frutas en las principales ciudades del altiplano.
La clave estará en si el Gobierno y los sectores movilizados logran encauzar un diálogo que permita levantar los cortes restantes y evitar que la tensión social derive en nuevos episodios de violencia.
Mientras tanto, los mercados paceños se preparan para medir en los próximos días el verdadero impacto del operativo sobre los precios y la disponibilidad de alimentos, en un escenario donde la conflictividad política y las demandas sociales continúan abiertas.

