Bolivia: censuran al ministro de Economía en plena crisis

La Asamblea censura al titular de Economía en un clima de fuerte tensión política

Sesión de la Asamblea Legislativa de Bolivia durante la votación de censura al ministro de Economía

NewsITe

La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia aprobó la censura al ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, en una jornada que expuso con claridad la tensión creciente entre el Poder Legislativo y el gobierno de Rodrigo Paz Pereira. La decisión se tomó luego de que el funcionario evitara asistir a una interpelación clave sobre la política monetaria y la estrategia macroeconómica del Ejecutivo.

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De acuerdo con el informe parlamentario al que accedió la prensa, la votación concluyó con 91 votos a favor, 34 en contra y cuatro abstenciones, sobre un total de 129 legisladores presentes. El resultado superó holgadamente el umbral de los dos tercios requerido por la Constitución para concretar una censura legislativa a un integrante del gabinete.

La sesión se desarrolló en un contexto económico complejo para Bolivia, atravesado por dificultades de abastecimiento de combustibles, presión sobre las reservas internacionales y una inflación que, según el propio Banco Central de Bolivia (BCB), enfrenta riesgos crecientes para lo que resta del año. En ese marco, la ausencia del ministro fue leída por muchos legisladores como un gesto de desdén hacia la función de control del Parlamento.

Una censura que profundiza el choque entre poderes

Días antes de la votación, Espinoza había pedido la reprogramación de la interpelación mediante una nota enviada al presidente Rodrigo Paz Pereira, para que este gestionara un cambio de fecha ante la Presidencia de la Asamblea. Sin embargo, el planteo no fue aceptado por la mayoría de las bancadas, que decidieron avanzar igual con el debate y la posterior censura.

Para los bloques opositores y parte del oficialismo crítico, la no comparecencia del ministro constituyó una falta grave. Dirigentes parlamentarios advirtieron que, en medio de la incertidumbre cambiaria y las dificultades para sostener el abastecimiento interno, el titular de Economía tenía la obligación política de explicar las medidas adoptadas y los planes del Gobierno.

Si bien la Asamblea puede censurar a un ministro con mayoría calificada, la destitución automática ya no es un efecto mecánico de esa decisión. La Ley 1350, sancionada en 2020, establecía que un funcionario censurado debía ser removido de inmediato y quedaba inhabilitado durante al menos tres años para ocupar un cargo similar.

  • Esa norma fue parcialmente invalidada por la Sentencia Constitucional Plurinacional 0020/2023, que declaró inconstitucionales varios de sus artículos.
  • El fallo ratificó que la designación y remoción de los ministros es una atribución exclusiva del presidente del Estado.
  • También dejó sin efecto la prohibición de que un ministro censurado vuelva a ser nombrado en el gabinete.

En este escenario, la censura al ministro Espinoza se transforma en una fuerte señal política, pero no implica necesariamente su salida inmediata del cargo. La decisión final recaerá en el presidente Paz Pereira, que deberá evaluar el costo institucional de sostener al funcionario frente a un Congreso que, en los números, mostró una amplia mayoría en contra de su gestión.

Inflación, dólar e incertidumbre económica

En paralelo a la disputa política, el Banco Central de Bolivia advirtió que el balance de riesgos para la inflación se mantendrá “sesgado al alza” durante el resto del año. En su primer Reporte de Inflación y Política Monetaria de 2026, la entidad señaló que el escenario económico está marcado por presiones cambiarias, problemas de abastecimiento de productos básicos, factores climáticos adversos y una actividad que acumula varios trimestres de deterioro.

El informe del BCB destaca que las presiones inflacionarias responden tanto a factores externos —como la evolución de los tipos de cambio regionales, las tasas de interés internacionales y los costos de flete— como a elementos internos, incluidos ajustes de precios incompletos, rigidez en las expectativas, problemas de logística y clima.

En este marco, la continuidad o no de Espinoza al frente del Ministerio de Economía se vuelve un dato central para los mercados y para la población boliviana, que observa con preocupación la combinación de tensiones políticas y presión sobre el costo de vida. La respuesta del Ejecutivo en los próximos días será clave para medir el rumbo que adoptará el Gobierno en medio de una coyuntura frágil y cargada de interrogantes.

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