El “Xeneize” quiere dar un golpe sobre la mesa antes del cierre del mercado de pases.

Boca Juniors ofreció 2,5 millones de dólares y cedió a Marcos Rojo sin cargo ni opción de compra para incorporar a Santiago Ascacíbar. La dirigencia de Estudiantes de La Plata rechazó la propuesta.
El presidente Juan Román Riquelme llamó directamente a su par Juan Sebastián Verón para plantear el ofrecimiento. Sin embargo, Verón no aceptó la operación porque Ascacíbar cumple un rol clave en el equipo que enfrentará a Cerro Porteño el 13 de agosto por los octavos de final de la Copa Libertadores, en Asunción.
Marcos Rojo continuará entrenando al margen del plantel profesional junto con Cristian Lema y Marcelo Saracchi, ya que el cuerpo técnico no los tiene en cuenta. Rojo y Lema finalizan sus contratos en diciembre, mientras que Saracchi tiene vínculo hasta diciembre de 2027.
Saracchi necesita sumar minutos para mantener sus chances de integrar la selección uruguaya dirigida por Marcelo Bielsa, que compite en las Eliminatorias rumbo al Mundial de 2026.
Riquelme todavía no definió si nombrará un nuevo mánager deportivo o si mantendrá a Marcelo Delgado en la secretaría técnica. Entre los candidatos figuran Néstor Pekerman y Carlos Fernando Navarro Montoya.
La dirigencia planea reorganizar el área de fútbol después del partido frente a Racing, que se jugará el sábado en La Bombonera. Luego del clásico, Riquelme y su equipo comenzarán a negociar la salida de los jugadores que no forman parte del proyecto deportivo.
Miguel Ángel Russo acumula 11 partidos sin triunfos como técnico de Boca. Si pierde ante Racing, la situación del entrenador quedará aún más comprometida.

