Boca se juega todo en la Bombonera para seguir en la Copa

NewsITe
Boca Juniors quedó contra las cuerdas en la Copa Libertadores 2026 y afrontará la última fecha del Grupo D con una única opción posible: ganar. El triunfo de Universidad Católica de Chile por 2 a 0 frente a Barcelona de Ecuador modificó por completo el escenario de la zona y dejó al equipo de Claudio Úbeda sin margen de error en su aspiración de seguir en el máximo torneo continental.
Con el resultado registrado en Santiago, el conjunto chileno alcanzó a Boca en la pelea por los primeros puestos y trasladó toda la presión a la Bombonera, donde ambos volverán a verse las caras en la jornada decisiva. El dato clave es que, más allá de la paridad en puntos, la Conmebol implementó para esta edición un renovado sistema de desempate, conocido como “desempate olímpico”, que prioriza los enfrentamientos entre equipos igualados por sobre la diferencia de gol.
Ese cambio reglamentario juega a favor del Xeneize. En el estreno del grupo, Boca se impuso como visitante por 2 a 1 ante la U Católica, resultado que ahora cobra un valor determinante. Si el conjunto de la ribera vuelve a ganar, sin importar la diferencia, quedará con 10 puntos, la misma cantidad que su rival trasandino, y se ubicará por encima en la tabla por haber triunfado en ambos cruces directos.
El otro frente que sigue de cerca el cuerpo técnico boquense es lo que suceda entre Barcelona de Ecuador y Cruzeiro de Brasil. El equipo ecuatoriano ya no tiene chances de clasificarse, pero podría inclinar la balanza en la definición del grupo: una victoria o un empate frente al conjunto brasileño dejaría a Boca, en caso de cumplir con su obligación de ganar, como líder de la zona y con el pase asegurado a los octavos de final.
Qué pasa si Boca no gana el duelo decisivo
El panorama se oscurece si Boca no logra los tres puntos en la Bombonera. Un empate ante Universidad Católica no le alcanzaría para mantenerse en la Libertadores, debido a la combinación de resultados previa y al sistema de desempate vigente. El mismo escenario se presenta en caso de derrota: en ambos supuestos, el Xeneize quedaría relegado al tercer puesto del Grupo D.
Esa posición lo derivaría automáticamente a los 16avos de final de la Copa Sudamericana, instancia en la que los terceros de cada zona de Libertadores se cruzan con equipos que ya vienen en competencia en el segundo torneo en importancia del continente. Se trata de un consuelo deportivo y económico menor frente al objetivo inicial del club, que apuntaba a pelear la Libertadores hasta instancias avanzadas.
- Boca necesita ganar sí o sí para seguir en la Copa Libertadores.
- El “desempate olímpico” favorece al Xeneize por los resultados entre sí.
- Un triunfo y un tropiezo de Cruzeiro lo pueden dejar como líder del grupo.
- Empate o derrota lo mandan a la Copa Sudamericana.
La implementación del “desempate olímpico” pone bajo la lupa cada enfrentamiento directo y transforma la última fecha del Grupo D en una verdadera final anticipada para Boca Juniors.
Con este panorama, la definición en la Bombonera se perfila como una noche de alto voltaje, fiel a la historia copera de Boca. El equipo de Úbeda deberá responder a la presión, hacer valer su localía y confirmar en la cancha que sigue siendo candidato en el continente, en un cruce que, gane quien gane, quedará marcado como uno de los momentos clave de la fase de grupos.

