Se está viviendo con gran entusiasmo, pasión y euforia las participaciones de Regatas, Belgrano y Somisa en la Liga Federal –con sus hinchas llenando los estadios de San Nicolás y los de Rosario-. Sin embargo, el domingo en el clásico entre regatenses y somiseros que se jugó en “La Ribera” se vivió un momento de tensión durante el entretiempo en el vestuario visitante. Un tema del que hay que ocuparse antes de que sea tarde.

FACUNDO MANCUSO
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A las pocas horas de que finalizara el partido que el domingo disputaron en el estadio “La Ribera” el local, Regatas, y Somisa, desde la visita, se contactaron con EL NORTE contando haber recibido amenazas por parte de un grupo reducido de hinchas regatenses en el entretiempo, mientras el plantel se encontraba en el vestuario. “Eran entre cuatro y cinco tipos que nos patearon la puerta del vestuario y nos amenazaron durante todo el entretiempo. No nos dejaron descansar ni hacer la charla tranquilos. Es más eso nos puso muy nerviosos y creo que terminó incidiendo en el juego para después”, sostuvo en diálogo con nuestro medio un integrante del cuerpo técnico de los somiseros. La misma versión relató luego un jugador: “Había solo una persona de seguridad que mucho no pudo hacer. Nos gritaron, nos insultaron y nos amenazaron, además de patearnos la puerta del vestuario”, contó. No obstante, la misma persona reconoció: “Igual no perdimos por eso, perdimos porque jugamos mal. En el primer tiempo estuvimos efectivos pero en base a un juego individual, y en el segundo nos quedamos sin gol y nos dieron vuelta el partido”.
Cabe apuntar que Somisa finalizó la primera etapa ganando 56 a 47 y terminó cayendo 97 a 84, sufriendo su tercera derrota consecutiva en la División Región CAB 1, la cual tiene a Regatas como único líder e invicto.
Durante el transcurso del día también reconocieron estos hechos otros dos integrantes del equipo de Somisa, si bien, ya con la mente más fría, le bajaron el tono al tema y describieron como una situación casi “normal” o “habitual” lo que les había tocado vivir, más allá de que en el momento les generó bronca e impotencia (y hasta alguno inclusive pensó en salir a enfrentar a los hinchas que estaban fuera de los vestidores, lo que hubiese provocado un caos sin dudas).
En la misma línea se manifestó ayer en contacto con el programa La Deportiva de Radio U el presidente de Somisa, Sergio Parigini. Al respecto, comentó: “Yo me enteré apenas terminó el partido, porque mi hijo forma parte del plantel. Me contó que estuvieron aproximadamente cinco minutos algunos hinchas de Regatas insultándolos, golpeándoles la puerta y diciéndoles cosas, en lo que fue un momento desagradable para ellos”. “Por suerte no pasó más que eso y no tuvo nada que ver con lo que fue el resultado del juego. Hay que tratar de que estas cosas no sucedan y deberíamos trabajar para que no ocurran, sobre todo porque son cuatro o cinco idiotas, que son siempre los mismos y esperemos que los podamos erradicar algunas vez, porque no tienen nada que ver con el resto de la gente”, agregó Parigini, quien luego valoró que “no pasó nada en todo el partido dentro de la cancha, la gente se comportó de manera bárbara”. “Me encantó el espectáculo y el marco de público”, destacó. Y por último, Parigini reflexionó: “Las instituciones no tenemos nada que ver con esto. La que hace este tipo de cosas es gente que se debe comportar así también en la vida diaria”.
Por el lado de Regatas, fue consultado en relación a esta cuestión Miguel Turchi, integrante del grupo de dirigentes que trabajan para el Federal. A propósito de ello, señaló: “Cuando me enteré de la noticia por la web de EL NORTE me pareció una nota y un título fuerte, que haya habido amenazas y que hayan querido entrar al vestuario pateando la puerta”. “A mí lo que me pareció es que fue un hecho aislado –marcó-, si bien no hay que naturalizar algunas cosas y es algo que no debería suceder”. “Si hubiesen pateado la puerta de ese vestuario la hubiesen golpeado o roto y la puerta no estaba ni marcada. La persona de seguridad que estaba en el lugar me contó que hubo un grupo de chicos que gritaron algunas cosas pero me negó que hayan querido agredir a alguien o romper algo”, indicó Turchi, apuntando más tarde que “si esto fue así” como a él se lo aseguraron “es algo que ocurre en un noventa por ciento de las canchas”. De todos modos, saliendo de este incidente en particular, Turchi reconoció: “Lamentablemente nosotros siempre estamos pensando que algo puede pasar. No fue este caso, porque todo se desarrolló muy bien. Hasta el Comisionado Técnico al término del partido me reconoció que hacía tiempo que no veía una cancha así. En algunas cosas es cierto que se debe ser más seguro y tomar más recaudos, porque se está al límite”. “Nosotros estamos yendo a todas las canchas de Rosario y no tuvimos ningún problema. Creo que muchos hinchas tomaron conciencia del desastre que se pudo haber causado el día del amistoso con Belgrano”, concluyó Turchi.
Lo cierto es que a la par del entusiasmo, la pasión y la euforia que despertó en los simpatizantes de Regatas, Belgrano y Somisa la participación de su respectivo club en la Liga Federal, se está cerca de cruzar un límite peligroso permanentemente. Si se cruza esa barrera, será difícil regresar; y todos los sentimientos y valores que se desprenden del básquet quedarán sepultados bajo la sombra de los violentos.

