La autopsia confirmó que la mujer murió por un paro cardíaco no traumático. La pericia determinó además que el estado en que fueron hallados los restos se debió a la acción de animales de la zona y descartó indicios de criminalidad.

La autopsia realizada al cuerpo de Ana Lía Corte, la mujer hallada muerta este martes en Bariloche, determinó que la causa del fallecimiento fue un “paro cardíaco no traumático”. El estudio forense descartó además que existieran signos de criminalidad en los restos encontrados.
Según informaron fuentes del Ministerio Público Fiscal (MPF) de Río Negro, el cadáver se encontraba desmembrado debido a la intervención de animales presentes en la zona. “Los restos no presentaban indicios de criminalidad y el estado general en que fue hallado el cuerpo es resultado de la acción de animales presentes en la zona”, señalaron.
La información aportó claridad a la investigación debido a que las condiciones en que apareció el cuerpo habían llevado inicialmente a considerar la posibilidad de un crimen. Esa hipótesis quedó descartada tras los resultados de la autopsia.
Otro avance importante del caso fue la identificación oficial del cuerpo. Aunque la familia de Ana Lía Corte ya había confirmado que se trataba de ella, la Justicia aún no había podido verificarlo formalmente. Finalmente, la confirmación se logró mediante una pericia papiloscópica realizada sobre las huellas dactilares.
Una vez concluida la autopsia, los restos fueron entregados a los familiares para que pudieran despedirla. En ese momento, las autoridades les comunicaron personalmente los resultados de las pericias efectuadas por el Cuerpo Médico Forense.
Tres semanas de búsqueda y reconstrucción del recorrido
Ana Lía Corte había sido vista por última vez el 8 de mayo en el barrio Melipal. Durante las semanas posteriores a su desaparición, la Policía de Río Negro y el Ministerio Público Fiscal analizaron distintas hipótesis y realizaron rastrillajes en sectores boscosos del Cerro Otto, estructuras abandonadas y las costas de los lagos Nahuel Huapi y Moreno, sin obtener resultados.
La principal pista surgió a partir de cámaras de seguridad del transporte público. Los registros permitieron reconstruir que la mujer había abordado un colectivo de la línea 51 y descendido en la intersección de las calles Tiscornia y Onelli, en el centro de Bariloche.
A partir de esa información, los operativos se concentraron en la barda del Ñireco y en sectores próximos al arroyo, ubicados a pocas cuadras del lugar donde finalmente este martes se produjo el hallazgo del cuerpo.

