Barby Franco respondió a las críticas por la crianza de su hija Sarah

NewsITe
Lo que para Barby Franco fue un recuerdo lleno de ternura del primer día de jardín de su hija Sarah, terminó desatando una ola de cuestionamientos en las redes sociales. La modelo compartió en Instagram una serie de fotos de la nena, fruto de su relación con el abogado Fernando Burlando, lista para iniciar una nueva etapa escolar, y rápidamente los comentarios se centraron en un detalle: el uso del chupete.
En las imágenes se la ve a Sarah, de tres años, con el uniforme prolijo, la mochila preparada y una sonrisa tímida, en un típico retrato del comienzo del ciclo lectivo. Sin embargo, entre los mensajes de cariño y buenos deseos, comenzaron a multiplicarse las críticas hacia la decisión de permitirle seguir usando chupete a esa edad, un tema que suele generar controversia entre madres, padres y especialistas.
De acuerdo con lo que trascendió, una usuaria insistió de manera reiterada con reclamos directos hacia la modelo. “¡Fuera ese chupe! No le hace bien”, “Le deforma el paladar” y “¡Sacale el chupete, Bárbara!”, fueron algunas de las frases que aparecieron en la sección de comentarios, poniendo el foco más en la crianza que en el momento emotivo que Barby había querido compartir con sus seguidores.
La respuesta de Barby y el debate sobre la maternidad en redes
Cansada de recibir observaciones sobre las decisiones que toma respecto a su hija, Franco decidió marcar un límite y respondió sin rodeos. “¿Pueden dejarnos en paz? Mi hija tiene sus tiempos, yo se los respeto y el colegio la acompaña”, escribió, dejando en claro que no está dispuesta a seguir tolerando cuestionamientos constantes sobre su rol como madre.
El episodio reaviva una discusión frecuente: hasta dónde llega la opinión del público sobre la vida privada de las figuras públicas y qué impacto tienen las críticas en temas sensibles como la maternidad y la crianza. En los últimos años, muchas famosas argentinas han denunciado el fenómeno conocido como “mami-shaming”, es decir, el señalamiento y la descalificación hacia madres por la forma en que educan o cuidan a sus hijos.
Redes, exposición y límites en la crianza
La situación de Barby Franco no es aislada. Cada inicio de clases suele convertirse en una vidriera donde artistas, influencers y figuras mediáticas comparten postales de sus hijos con guardapolvos, mochilas nuevas y rutinas escolares. En paralelo, aparecen también los debates sobre horarios, hábitos, alimentación y objetos de apego, como el chupete, que generan posiciones encontradas entre usuarios y especialistas.
- El chupete es, para muchos chicos, un elemento de contención emocional y seguridad.
- Pediatras y odontopediatras recomiendan evaluar el uso prolongado caso por caso y coordinar el retiro de manera progresiva.
- Las instituciones educativas suelen acompañar a las familias en estos procesos de adaptación, respetando los tiempos de cada niño.
En este contexto, el mensaje de Barby apunta a reforzar la idea de que cada familia atraviesa sus propias decisiones de crianza, muchas veces en acuerdo con profesionales y con el acompañamiento de la escuela. La viralización de su descargo vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de debates más respetuosos en redes sociales, especialmente cuando se trata de menores.
“Mi hija tiene sus tiempos, yo se los respeto y el colegio la acompaña”, expresó Barby Franco, marcando un freno al hostigamiento virtual.
Así, una publicación que pretendía inmortalizar un momento feliz del comienzo del jardín terminó exponiendo, una vez más, la presión que enfrentan las madres expuestas mediáticamente y la urgencia de repensar los límites entre la opinión y la intromisión en la crianza ajena.

