Avalancha en Nepal: crece el saldo trágico y la lista de desaparecidos

NewsITe
A casi una semana de la devastadora avalancha que golpeó a Nepal y parte del sur de China, las autoridades locales confirmaron que el número de víctimas fatales ya supera las 900 personas. El dato oficial, difundido este lunes por fuentes gubernamentales y citado por la agencia Reuters, da cuenta de la magnitud de una tragedia que sigue en desarrollo, con tareas de rescate aún en marcha y numerosos poblados aislados.
En paralelo, más de 4.700 personas continúan desaparecidas, entre ellas al menos 590 extranjeros de 39 países, de acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores nepalí. El registro de desaparecidos creció de manera significativa en las últimas horas, a medida que se restablecen las comunicaciones con los distritos más afectados y se unifican las bases de datos de las distintas administraciones locales.
Solo en el distrito de Nuwakot, el Centro Operativo de Emergencias (DEOC) pasó de reportar 115 personas no localizadas a 1.558, mientras que en Rasuwa la cifra subió de 562 a 865. Se trata de zonas de difícil acceso, atravesadas por proyectos hidroeléctricos y corredores de montaña, donde los caminos quedaron destruidos o bloqueados por el barro y las rocas.
Rescate contrarreloj y morgues desbordadas
Las autoridades detallaron que entre los desaparecidos hay 933 trabajadores atrapados o aún no localizados en túneles de centrales hidroeléctricas sepultadas bajo el lodo, además de 83 integrantes de fuerzas de seguridad y 21 funcionarios públicos. Uno de los focos principales de búsqueda es el proyecto hidroeléctrico Upper Trishuli-1, en el distrito de Rasuwa, donde se cree que unas 300 personas estarían dentro de un túnel colapsado.
El escenario en la zona del desastre es crítico: cientos de cuerpos, muchos de ellos sin identificar, han debido ser enterrados en fosas poco profundas ante el colapso de las morgues locales. Para reforzar las tareas de identificación, 18 forenses indios especializados en análisis de ADN ya se encuentran en Nepal y se espera la llegada de otro equipo desde Singapur.
En ese contexto, el gobierno nepalí solicitó a Estados Unidos el envío de cámaras frigoríficas para la conservación de cadáveres, y a China y Singapur drones de alta capacidad y otros insumos esenciales no alimentarios. La respuesta internacional comenzó a hacerse visible en Katmandú con la llegada de estructuras para puentes, generadores eléctricos, equipos solares, carpas, mantas, sacos de dormir, alimentos y medicamentos desde India, China, Japón, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Corea del Sur, entre otros países.
Casi 600 extranjeros entre los miles de desaparecidos
El último informe del Ministerio de Relaciones Exteriores nepalí señala que, entre los miles de ciudadanos sin localizar, hay 590 extranjeros provenientes de 39 naciones. El portavoz Lok Bahadur Chhetri Poudel precisó que 323 foráneos ya fueron rescatados y que se montó una sala de control de emergencia para coordinar acciones con los organismos de rescate y con las familias de las víctimas.
- Más de 4.700 personas siguen desaparecidas, entre ellas casi 600 extranjeros.
- Unas 20.800 personas de las fuerzas de seguridad participan de los operativos.
- Al menos 10.451 personas fueron evacuadas por vía aérea desde las zonas afectadas.
La Junta de Turismo de Nepal informó que las autoridades lograron contacto con un grupo de cinco extranjeros —tres españoles, un estadounidense y un belga— presentes en la zona del desastre, aunque no quedó claro si ya habían sido evacuados o aguardaban rescate. La situación se complica por las lluvias constantes y el riesgo de que un lago formado en la frontera con China se desborde y provoque nuevas inundaciones.
“Estamos en una carrera contrarreloj, con mal clima y zonas incomunicadas, pero todos los recursos del Estado están enfocados en salvar vidas y asistir a las familias”, señalaron fuentes gubernamentales nepalíes durante la sexta jornada de operaciones.
El primer ministro de Nepal, Balendra Shah, se reunió con el jefe del Estado Mayor del Ejército y con las cúpulas de la Policía Armada y la Policía Nacional para coordinar los operativos de búsqueda y rescate. Mientras continúan las evacuaciones y se multiplican los esfuerzos internacionales, el país enfrenta el desafío de asistir a los sobrevivientes, reconstruir la infraestructura básica y evitar que el balance humano de la catástrofe siga en aumento.

