Aumentan hasta 2% los biocombustibles que se mezclan con nafta y gasoil

NewsITe
La Secretaría de Energía de la Nación autorizó un incremento de hasta 2% en los precios de los biocombustibles utilizados en las mezclas obligatorias con nafta y gasoil en todo el país. La decisión se formalizó mediante las resoluciones 306 y 307/2026, publicadas este lunes en el Boletín Oficial, y regirá hasta que se establezcan nuevos valores de referencia.
La medida llega en un contexto en el que el Gobierno decidió postergar la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos. Ante ese congelamiento impositivo, el ajuste en los biocombustibles aparece como uno de los factores que podría trasladar presión a los costos del sector y, eventualmente, impactar en los precios al público en los surtidores durante las próximas semanas.
En el caso del biodiésel destinado a la mezcla obligatoria con gasoil, el precio mínimo de adquisición sube 2,07%, y pasa a ubicarse en $2.074.474 por tonelada para las operaciones a concretarse durante agosto o hasta la entrada en vigencia de un nuevo valor oficial. Estos precios funcionan como referencia mínima para las transacciones en el mercado interno y no pueden ser vulnerados por las partes intervinientes.
La normativa establece además que el plazo máximo de pago para la compra de biodiésel no podrá ser superior a los 7 días corridos a partir de la fecha de emisión de la factura. Con esta disposición, el Ejecutivo busca garantizar mayor previsibilidad financiera a las plantas productoras y acortar los tiempos de cobro en una actividad fuertemente impactada por los costos de insumos y la volatilidad cambiaria.
Subas para el bioetanol de caña de azúcar y de maíz
El ajuste también alcanza al bioetanol, otro componente clave en las mezclas con las naftas. Para el biocombustible elaborado a partir de caña de azúcar, la Secretaría de Energía convalidó un aumento de 1,99%, fijando el nuevo precio mínimo de adquisición en $1.104,886 por litro. En paralelo, el bioetanol producido a base de maíz registra la misma variación porcentual, quedando en $1.012,662 por litro.
En ambos casos, el plazo de pago no podrá exceder los 30 días corridos desde la fecha de la factura, lo que, al igual que en el biodiésel, busca otorgar cierta certidumbre a los productores y ordenar las condiciones comerciales del mercado. Las provincias productoras de caña de azúcar y de maíz siguen con atención estas definiciones, ya que los biocombustibles se han consolidado como una fuente relevante de actividad económica y empleo regional.
En los considerandos de las resoluciones, la Secretaría de Energía recordó que cuenta con facultades para revisar y modificar periódicamente los valores oficiales de los biocombustibles cuando detecte desfasajes entre los precios vigentes y los costos reales de elaboración, o cuando esos precios generen distorsiones en la estructura de valores de los combustibles fósiles en el surtidor.
Según el texto oficial, la actualización de precios resulta necesaria en el contexto actual para evitar “distorsiones en los precios del combustible fósil en el pico del surtidor”, y al mismo tiempo permitir la sustentabilidad económica de la cadena de biocombustibles.
Con estas nuevas referencias, el Gobierno busca equilibrar el impacto sobre los consumidores, sostener la producción de biocombustibles y mantener el esquema de mezclas obligatorias, una política que combina objetivos energéticos, ambientales y de desarrollo regional.

