Empresario ucraniano herido en un atentado conmociona a Mónaco y Europa

NewsITe
El intento de asesinato contra el empresario ucraniano Vadim Yermoláyev en Montecarlo abrió un nuevo frente de tensión política y diplomática en Europa. El estallido de un paquete bomba en un edificio residencial del centro de Mónaco, que dejó heridos al magnate, a su esposa y a su hijo de 13 años, se investiga bajo la hipótesis de un atentado meticulosamente planificado.
De acuerdo con el diario francés Nice-Matin, una de las líneas que manejan los investigadores surge del testimonio del exoficial de inteligencia francés Claude Moniquet. Según su análisis, una posible motivación del ataque sería el supuesto plan de Yermoláyev de denunciar casos de corrupción en Kiev ante el Parlamento Europeo. Esa versión se complementa con lo publicado por el semanario Le Point, que reveló que el empresario habría colaborado con la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) apenas dos días antes de la explosión.
La NABU es el organismo que en los últimos años expuso redes de corrupción vinculadas a figuras cercanas al presidente ucraniano Volodímir Zelenski. En ese contexto, el propio mandatario intentó a mediados de año limitar el accionar de esta oficina y de la Fiscalía Especial Anticorrupción (SAP), aunque finalmente retrocedió ante la fuerte reacción pública interna y las críticas internacionales.
La explosión en Montecarlo y las primeras hipótesis
El Gobierno de Mónaco informó que la explosión se produjo el lunes, poco antes de las 21, en la planta baja de un edificio del céntrico barrio de Montecarlo. Las cámaras y los testimonios recogidos dan cuenta de que un hombre llegó solo al domicilio y dejó un paquete en la puerta del departamento donde se alojaba la familia del empresario.
El artefacto detonó justo cuando los tres residentes regresaban y se disponían a entrar. La onda expansiva afectó de lleno a Yermoláyev, a su esposa y a su hijo adolescente. Las autoridades locales describieron el hecho como una “explosión criminal” y reforzaron los operativos de seguridad en la zona.
El príncipe Alberto II repudió públicamente lo ocurrido, expresó su apoyo a las víctimas y subrayó que todos los servicios del Estado se encuentran movilizados y trabajando en coordinación con la Justicia francesa. El fiscal general de Mónaco, Stéphane Thibault, precisó que el menor fue intervenido en el hospital pediátrico de Lenval, mientras que el matrimonio quedó internado en el hospital Pasteur de Niza. El ministro de Estado, Christophe Mirmand, confirmó que la esposa de Yermoláyev sufrió una amputación como consecuencia de las heridas.
Trayectoria del empresario y ruptura con Kiev
La figura de Yermoláyev venía siendo seguida de cerca por los servicios de investigación ucranianos desde hace años. Según medios franceses, su distanciamiento con el Gobierno de Kiev se profundizó en 2019, cuando, disconforme con el sistema fiscal y judicial, renunció a la ciudadanía ucraniana, se naturalizó chipriota y se instaló en la Costa Azul francesa.
La prensa europea lo ubicó entonces dentro del llamado “Batallón de Mónaco”, un grupo de multimillonarios ucranianos exiliados en ese principado y otras localidades del Mediterráneo, bajo la lupa de los investigadores de su país de origen. Hace aproximadamente dos años, el empresario se radicó de manera estable en Mónaco, de acuerdo con un informe de Actualidad RT.
La ruptura definitiva con el poder ucraniano se produjo en diciembre de 2023, cuando el Gobierno liderado por Zelenski le impuso sanciones por diez años, que incluyeron la congelación de todos sus bienes y cuentas bancarias en Ucrania. Para los analistas, esa medida formalizó un quiebre político y económico que ahora vuelve al centro de la escena a partir del atentado.
Reacciones en Moscú y dimensión geopolítica
El caso también tuvo repercusión en Rusia. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajárova, aprovechó el episodio para cuestionar a las potencias occidentales. En una entrevista con Sputnik Radio, citó una conocida frase de El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry –”somos responsables de aquellos a quienes hemos domesticado”– y la resignificó para apuntar contra los aliados de Kiev.
“Son responsables –tanto en Mónaco como en otros lugares– de los monstruos sanguinarios que han domesticado. Son responsables de ellos, y que asuman esa responsabilidad”, sostuvo Zajárova, en alusión a los apoyos occidentales al Gobierno ucraniano.
Mientras avanza la investigación judicial en Mónaco y Francia, las autoridades europeas siguen de cerca el caso, que combina un ataque violento en uno de los enclaves más exclusivos del continente con denuncias de corrupción, disputas entre élites económicas ucranianas y lectura geopolítica en plena guerra en Europa del Este. Por el momento, los investigadores manejan distintas hipótesis –que van desde un ajuste de cuentas empresarial hasta una represalia política– y no descartan ninguna línea hasta contar con pruebas concluyentes.

