ATE exige a Vidal una recomposición urgente para estatales

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El conflicto salarial en la administración pública de Santa Cruz sumó un nuevo capítulo tras el reclamo formal que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) elevó al gobernador Claudio Vidal. En la reapertura de paritarias realizada el jueves 29 en Río Gallegos, el gremio planteó que los haberes de los estatales quedaron casi seis puntos por debajo de la inflación, según la estimación de la secretaria adjunta del sindicato, Sandra Sutherland.
De acuerdo con lo informado en el marco de las mesas de negociación de Salud y de la Administración Central, ATE presentó una nota en la que exige una recomposición inmediata de salarios y la puesta en marcha de mecanismos que eviten nuevas pérdidas frente al aumento del costo de vida. El planteo se enmarca en un escenario de fuerte deterioro del poder adquisitivo y creciente endeudamiento de los trabajadores estatales de la provincia.
Sutherland describió una brecha cada vez mayor entre los sueldos y el nivel de precios, y advirtió que muchas familias recurren al crédito para llegar a fin de mes. Según la evaluación del gremio, esa combinación de inflación, intereses y cuotas pendientes impacta de manera directa en la calidad de vida de los empleados públicos. La cifra de casi seis puntos de pérdida responde a un cálculo sindical y no a liquidaciones individualizadas para la totalidad de los agentes.
Entre los ejes del reclamo, ATE pidió la actualización de asignaciones familiares y adicionales, la regularización de situaciones de precariedad laboral, el pase a planta permanente de trabajadores contratados y el reconocimiento pleno de la carrera administrativa dentro del Estado provincial. El documento presentado apunta tanto a la mejora de los haberes como a un reordenamiento integral de las condiciones laborales.
Un escenario financiero ajustado y sin oferta concreta
Las reuniones paritarias se desarrollaron en el Ministerio de Trabajo de Río Gallegos, como parte de los compromisos asumidos por el Gobierno en junio. Por parte del Ejecutivo participó el subsecretario de Finanzas, Nicolás Villada, quien admitió un panorama económico complejo para la provincia.
Villada detalló una caída acumulada del 1,7% en los recursos coparticipados que envía la Nación durante septiembre, la ausencia de mejoras significativas en los ingresos por regalías y un estancamiento de la recaudación de impuestos provinciales. Según explicó, ese combo limita el margen de maniobra para otorgar incrementos salariales inmediatos de la magnitud que reclama el gremio.
Desde el Gobierno resaltaron la continuidad del diálogo y remarcaron que el cuadro financiero fue expuesto con claridad a los sindicatos de Salud, Administración Central y Educación, que participaron en distintas mesas sucesivas. No obstante, la comunicación oficial se concentró en describir el desarrollo de los encuentros y las demandas planteadas, sin anunciar un nuevo porcentaje de aumento ni un cronograma concreto de revisión.
Diferencias abiertas y reclamo por la deuda de las familias
ATE insistió en la necesidad de recuperar el poder adquisitivo perdido y de avanzar en un programa de desendeudamiento que incluya la participación de entidades financieras y contemple la protección del ingreso familiar. El objetivo, remarcaron, es evitar que los salarios queden absorbidos por cuotas y refinanciaciones que terminan licuando cualquier mejora.
- Recomposición salarial inmediata para recuperar lo perdido frente a la inflación.
- Actualización de asignaciones, adicionales y reconocimiento de la carrera administrativa.
- Programa de desendeudamiento para empleados públicos, con intervención de bancos.
- Regularización laboral y pases a planta permanente en distintas áreas del Estado.
“Existe una distancia creciente entre los sueldos y el costo de vida, y las deudas agravan la situación de las familias estatales de Santa Cruz”, sostuvo la dirigenta de ATE, Sandra Sutherland, al fundamentar el reclamo ante el Gobierno provincial.
Con posiciones todavía alejadas, la discusión paritaria en Santa Cruz quedó abierta y a la espera de nuevas reuniones. Mientras el Ejecutivo argumenta restricciones de caja y un escenario de recursos a la baja, el gremio mantiene su exigencia de recomponer los salarios y atender el peso de las deudas sobre los hogares estatales. El resultado de esta pulseada será clave para definir el rumbo de los ingresos públicos en lo que resta del año.

