ATE reclama un examen médico para evaluar la capacidad de Milei

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La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunció que impulsará un pedido formal para que el presidente Javier Milei se someta a un examen psicofísico que determine si está en condiciones de continuar ejerciendo la primera magistratura. La iniciativa fue comunicada por el secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, a través de la red social X, y abrió un nuevo frente de conflicto político e institucional.
Aguiar sostuvo que los comportamientos públicos del mandatario generan preocupación dentro del sindicato y en otros sectores del arco político. Según remarcó, mientras los empleados públicos deben atravesar rigurosos estudios médicos preocupacionales para ingresar a la administración, no existe una obligación similar para el máximo responsable del Poder Ejecutivo nacional. En ese contraste se apoya el reclamo gremial, que busca instalar el debate sobre controles de salud para los cargos electivos.
El titular de ATE planteó que la salud de un presidente no puede considerarse un asunto exclusivamente privado cuando se vincula directamente con su capacidad para tomar decisiones que afectan a toda la ciudadanía. Desde esa óptica, el gremio pretende que el eventual examen se limite a constatar la aptitud para el ejercicio del cargo, sin acceder a información clínica sensible ni a datos reservados de la historia médica del jefe de Estado.
En su mensaje, Aguiar intentó despejar de antemano cualquier interpretación destituyente. Aclaró que el pedido no persigue la remoción del presidente por vías irregulares, sino que apunta a establecer un mecanismo institucional que otorgue certezas sobre la capacidad psicofísica de quienes ocupan las máximas responsabilidades del Estado. En esa línea, advirtió que, en caso de comprobarse una eventual inaptitud, podrían derivarse consecuencias jurídicas sobre la validez de los actos de gobierno.
Proyecto para exigir exámenes a todos los cargos electivos
ATE también propuso avanzar en una reforma legal que obligue a todos los cargos electivos, a partir del año próximo, a superar exámenes psicofísicos como condición para asumir funciones. La idea es extender los controles que hoy se aplican a trabajadores y trabajadoras del sector público a legisladores, gobernadores, intendentes y al propio presidente de la Nación.
El sindicato considera que la experiencia de la actual gestión nacional dejó al descubierto la necesidad de fijar reglas claras sobre la salud mental y física de quienes conducen el Estado. Si bien no se detalló aún el formato que tendría el proyecto ni qué organismo estaría a cargo de los estudios, desde ATE sostienen que el tema debe ser discutido en el Congreso, con participación de especialistas en derecho constitucional y salud pública.
- La iniciativa surge en un contexto de fuerte polarización política y cuestionamientos cruzados entre el Gobierno y sectores sindicales.
- El gremio plantea que los mismos estándares de control que rigen para los trabajadores se apliquen a las máximas autoridades políticas.
“La salud de un presidente deja de ser un asunto estrictamente privado cuando puede condicionar decisiones que afectan a millones de personas”, sostienen desde ATE.
ATE no es el único espacio que manifestó inquietudes por la salud del jefe de Estado. Días atrás, la vicepresidenta Victoria Villarruel también expresó, en redes sociales, su “preocupación” por ciertas afirmaciones públicas del mandatario. En este escenario de tensiones internas y reclamos externos, el debate sobre la salud y la transparencia en el ejercicio del poder promete ganar espacio en la agenda institucional.

