Juicio a Aníbal Lotocki: peritos cuestionaron la atención al paciente que murió tras una cirugía

Ocho especialistas analizaron ante la Justicia los controles que recibió Christian Zárate después de ser operado en 2021 y señalaron una sucesión de deterioros que no fueron atendidos de manera adecuada. Este miércoles declararán cuatro inspectores que participaron de la clausura de la clínica donde se realizó la intervención.

El juicio contra Aníbal Lotocki por la muerte de Christian Zárate tendrá este miércoles su sexta audiencia, con la declaración de cuatro inspectores del Ministerio de Salud de la Nación que participaron de la clausura del Centro Médico Conde (CEMECO), donde el paciente fue sometido a una cirugía estética en abril de 2021.

Lotocki está imputado por homicidio simple con dolo eventual por la muerte del hombre de 50 años, quien falleció un día después de la intervención. En la audiencia anterior, ocho peritos analizaron la atención que recibió Zárate y cuestionaron los controles realizados durante las horas en las que su estado de salud comenzó a deteriorarse.

– Publicidad –

Los peritos pusieron el foco en los controles posteriores a la cirugía

Zárate fue operado el 15 de abril de 2021 en CEMECO, donde se sometió a una lipoescultura y una dermolipectomía. Durante el juicio se indicó que el paciente tenía antecedentes de COVID-19 y diabetes tipo II.

Ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17, los especialistas analizaron especialmente lo ocurrido después de la primera intervención. La fiscal María Luz Castany consultó sobre el drenaje de aproximadamente 400 centímetros cúbicos de sangre registrado durante la hora y media posterior a la operación.

Los médicos explicaron que, ante esa situación, correspondía determinar si existían signos clínicos de descompensación y realizar estudios para establecer el origen del problema. También señalaron que un paciente sometido a una dermolipectomía junto con una liposucción de dos litros y medio de grasa suele requerir al menos un día de internación.

Los especialistas sostuvieron además que el seguimiento debía contemplar la posibilidad de brindar una atención de mayor complejidad. En abril de 2021 existía una alta ocupación de camas debido a un nuevo brote de coronavirus, pero los peritos remarcaron que una cirugía mayor en un paciente con los antecedentes de Zárate requería prever una eventual derivación.

Durante sus declaraciones también analizaron el consentimiento informado que había firmado el paciente. Según señalaron ante las preguntas de la acusación, el documento no detallaba los riesgos correspondientes a una intervención de esas características.

El deterioro de Zárate y su muerte al día siguiente

Después de la primera cirugía, una enfermera detectó una anomalía en el drenaje y alertó a Lotocki. El médico decidió entonces que Zárate regresara al quirófano. Durante la madrugada, el paciente permaneció con dolor y no pudo dormir.

A la mañana siguiente, Zárate sufrió una descompensación y fue intubado, mientras el personal de la clínica solicitó una ambulancia. Los profesionales que llegaron al establecimiento advirtieron la complejidad de su estado y pidieron un segundo móvil. Finalmente, el hombre sufrió un paro cardíaco y murió pese a las maniobras de reanimación.

El anestesiólogo Martín Meiriño sostuvo durante el juicio que el desenlace debía evaluarse a partir de una sucesión de circunstancias y no como un episodio aislado. “El deterioro transcurrió con el transcurso del tiempo y no se estuvo, al menos por las actuaciones que a nosotros nos acercan, a la altura de seguir ese deterioro”, declaró.

Los peritos coincidieron en esa evaluación y señalaron que “el óbito empieza mucho antes, en una secuencia de deterioros que no fueron asistidos”. Además, remarcaron que los controles debieron ser más estrictos y que pacientes en esas condiciones suelen ser derivados a terapia intensiva.

Quiénes están acusados junto a Lotocki

Además de Lotocki, el juicio alcanza al cirujano plástico Daniel Enrique Zambrano García, al anestesiólogo Santiago Luis Olguín, al médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos y a Andrea Isabel Torelli, contadora y directora de CEMECO.

La instrumentadora quirúrgica Florencia Marina Krzeczek, en tanto, está acusada de encubrimiento agravado. La Justicia sospecha que ocultó el teléfono celular de Lotocki para evitar que los investigadores pudieran encontrarlo.

La próxima audiencia incorporará el testimonio de cuatro inspectores del Ministerio de Salud de la Nación que intervinieron en la clausura de CEMECO, el establecimiento donde Zárate fue operado antes de sufrir la descompensación que terminó con su muerte.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -