Ataques rusos diurnos dejan 19 muertos en Ucrania

Ataques rusos diurnos golpean a varias regiones ucranianas

Rusia profundizó en los últimos días una nueva fase de su ofensiva sobre Ucrania, marcada por ataques aéreos a plena luz del día que dejaron al menos 19 muertos y decenas de heridos entre el viernes y el sábado. Los bombardeos, que incluyeron el uso masivo de drones y misiles, impactaron en distintas regiones del país y alteraron la rutina de ciudades que ya viven bajo tensión desde el inicio de la invasión en 2022.

Uno de los episodios más graves se registró en la ciudad de Nikopol, donde un mercado se convirtió en blanco directo de un ataque. En ese lugar murieron tres mujeres y dos hombres, mientras que otras 19 personas resultaron heridas, entre ellas una adolescente de 14 años. Las imágenes que circularon desde la zona mostraron puestos de venta destruidos, comercios arrasados y escombros dispersos tras el paso de los drones.

De acuerdo con la fuerza aérea ucraniana, Moscú lanzó más de 500 drones y decenas de misiles en la jornada del viernes, en lo que describen como una de las ofensivas más intensas de los últimos meses. En la madrugada del sábado, otros 286 drones fueron disparados contra territorio ucraniano, de los cuales las defensas antiaéreas lograron interceptar 260, evitando un daño aún mayor en áreas urbanas y de infraestructura crítica.

La respuesta de Zelenski y el impacto político

En este contexto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, acusó a la administración de Vladímir Putin de estar “transformando lo que debería haber sido el silencio en el cielo en una escalada” en la antesala de la Pascua católica. El mandatario formuló estas declaraciones mientras se dirigía a Estambul para reunirse con su par turco, Recep Tayyip Erdogan, en el marco de gestiones diplomáticas para sostener apoyos internacionales y discutir posibles mediaciones.

La ofensiva diurna adquiere además una dimensión simbólica, ya que altera la lógica previa de incursiones mayormente nocturnas y busca, según analistas militares, sembrar incertidumbre en la población civil y poner a prueba la capacidad de respuesta ucraniana. Los ataques también coinciden con los reiterados pedidos de Kiev a sus aliados occidentales para recibir más sistemas de defensa aérea y municiones.

Kiev bajo tensión y daños en la región central

En la región de la capital, el gobernador Mykola Kalashnyk informó que un ataque provocó la muerte de una persona y dejó al menos ocho heridos. La primera ministra, Yulia Svyrydenko, precisó que un dron impactó en un edificio residencial en la localidad de Obujiv, mientras que otro explotó en una zona ubicada entre un jardín de infantes y una escuela en Vyshneve, lo que dañó viviendas cercanas y generó escenas de pánico entre las familias.

A pesar del sonido constante de las sirenas antiaéreas y de que muchas personas buscaron resguardo en estaciones de metro o sótanos, la vida cotidiana en los cafés y comercios de Kiev se mantuvo en una tensa normalidad. Sin embargo, un dron causó un incendio en un edificio que funciona como oficinas y depósito en la capital, aunque las autoridades informaron que no hubo víctimas fatales en ese hecho puntual.

Regiones del norte y del frente de combate más afectadas

La escalada no se limitó a la capital. En la región norteña de Sumy se registraron tres muertos el viernes y otros 11 heridos el sábado, entre ellos un adolescente de 15 años, como resultado de bombardeos sobre áreas residenciales, vehículos y redes de servicios públicos. Los ataques dejaron sin suministro a distintos barrios y complicaron tareas de emergencia.

En paralelo, ataques en las regiones de Yitómir y Dnipropetrovsk causaron otras dos víctimas fatales. En las zonas de primera línea del frente —Járkov, Donetsk, Jersón y Zaporiyia— funcionarios locales reportaron ocho muertos adicionales y daños significativos en viviendas, infraestructura civil y objetivos militares. Las autoridades ucranianas asocian este incremento de ataques diurnos con un endurecimiento de la estrategia rusa, que busca explotar debilidades en la defensa aérea y presionar tanto en el plano militar como en el psicológico.

Mientras continúan las hostilidades, Ucrania insiste en la necesidad de reforzar su escudo antiaéreo y reclama mayores sanciones internacionales contra Rusia. Los nuevos bombardeos vuelven a poner en primer plano el costo humano del conflicto y las dificultades para avanzar hacia un alto el fuego duradero.

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