Foro empresario destaca a Argentina como polo energético y minero

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Referentes de primer nivel de las industrias energética y minera coincidieron en que la Argentina atraviesa una ventana de oportunidad única para captar grandes proyectos de inversión, gracias a sus recursos naturales y al nuevo marco regulatorio. Las definiciones se dieron en el foro “Vientos de Cambio”, organizado por la Fundación Libertad y Progreso en Buenos Aires, donde empresarios y analistas evaluaron el rol del país y del Cono Sur en el mapa global de la energía y los minerales.
Martín Brandi, presidente del Directorio y CEO de PCR, remarcó que las ventajas competitivas locales son “muy claras”, en particular por el potencial de Vaca Muerta. Según el ejecutivo, existe un consenso transversal en la dirigencia respecto de la necesidad de desarrollar esa formación, convirtiendo a los hidrocarburos no convencionales en un motor de exportaciones y empleo para las próximas décadas.
En esa línea, Brandi destacó el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) como una pieza clave para recuperar la confianza de los capitales internacionales. Señaló que el sector proyecta un horizonte de al menos 30 años para la producción de petróleo, siempre que el país pueda garantizar estabilidad de reglas, infraestructura y acceso a mercados externos. “Argentina tiene capacidad de generar energía y de hacerlo rápido; las compañías ya están viniendo a explorar oportunidades”, subrayó.
Demanda global de cobre y rol estratégico del Cono Sur
El potencial argentino también fue analizado desde la óptica minera. Iván Arriagada, CEO de Antofagasta PLC, sostuvo que el escenario internacional es “altamente favorable” para la minería, impulsado por el aumento del consumo energético y el avance de la digitalización. En ese contexto, el cobre se consolida como un insumo crítico tanto para la transición hacia energías renovables como para el desarrollo de nuevas tecnologías.
Arriagada explicó que existe una demanda adicional de cobre asociada a la expansión de redes eléctricas, vehículos eléctricos y equipamiento tecnológico. A esto se suma el crecimiento de los centros de datos: los data centers, afirmó, podrían expandirse alrededor de un 50% en la próxima década, incrementando aún más las necesidades de suministro del mineral.
- Fuerte aumento esperado en el consumo global de cobre por transición energética.
- Mayor demanda proveniente de data centers y tecnologías de la información.
- Ventana de inversión para Argentina, Chile y Perú como proveedores clave.
“Chile, Argentina y Perú tienen una oportunidad de desarrollar su industria minera con el cobre, que tiene mucha demanda. Como empresa minera miramos eso con mucho interés”, destacó Arriagada.
Ante este panorama, el ejecutivo ubicó al Cono Sur como un actor central para abastecer al mercado mundial. La combinación de recursos naturales abundantes, proyectos en marcha y marcos regulatorios que buscan atraer inversiones posiciona a la región en el centro de la escena. Para Argentina, el desafío será transformar ese potencial en desarrollo concreto, con inversiones de largo plazo que impulsen la producción, las exportaciones y la generación de divisas.

