Aprueban megaproyecto petrolero en Vaca Muerta bajo el RIGI

El Gobierno habilita un proyecto clave de US$12.240 millones en Neuquén

Operaciones petroleras en el área Vaca Muerta

NewsITe

El Gobierno nacional oficializó la incorporación del proyecto petrolero Bajo del Choique-La Invernada al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un plan de desarrollo de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta que prevé una inversión total de US$12.240 millones y se posiciona como uno de los más ambiciosos de la cuenca neuquina.

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La decisión se formalizó a través de la Resolución 1808/2026, publicada en el Boletín Oficial, luego de los análisis técnicos de la Secretaría de Energía, el Banco Central (BCRA) y la Procuración del Tesoro. Este proyecto había sido uno de los anuncios centrales realizados durante la Argentina Week en París, a comienzos de octubre, en el marco de la estrategia oficial para atraer capitales a la explotación de recursos energéticos.

El área de desarrollo se ubica en la porción norte de la Cuenca Neuquina, conocida como “Hub Norte”, y abarca alrededor de 400 kilómetros cuadrados. La operación estará a cargo de una unión transitoria de empresas integrada por Pluspetrol y la firma estatal neuquina Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), responsables de la exploración, producción, tratamiento y transporte de hidrocarburos.

Inversión, empleo y capacidad de producción

De acuerdo con las proyecciones presentadas por la Unión Transitoria (UT), el proyecto generará exportaciones anuales del orden de los US$2.300 millones y más de 2.300 puestos de trabajo directos e indirectos, entre tareas de perforación, operación, mantenimiento y servicios asociados. Además, se espera que su despliegue contribuya a consolidar a la Argentina como proveedor energético de largo plazo en los mercados internacionales.

El plan aprobado contempla el desarrollo no convencional de la concesión mediante la perforación de 620 pozos horizontales, organizados en locaciones agrupadas de seis sondeos cada una, con ramas laterales que promediarán los 3.300 metros. Para el procesamiento de los hidrocarburos se construirán cuatro plantas de tratamiento de producción temprana, con capacidad individual de 25.000 barriles diarios de petróleo y 3 millones de metros cúbicos por día de gas natural.

En términos globales, la infraestructura permitirá alcanzar una capacidad instalada de 100.000 barriles diarios de crudo y 12 millones de metros cúbicos de gas por día. Para evacuar esa producción se prevé la construcción de un oleoducto de 45 kilómetros, que conectará el área con la terminal Auca Mahuida, y un gasoducto de 20 kilómetros que se enlazará con la Estación de Medición 2.

Etapas del proyecto y compromisos de inversión

El desarrollo se estructurará en dos grandes fases. La primera etapa, entre 2025 y 2037, demandará aproximadamente US$4.175 millones y se concentrará en la zona sur del área, con la perforación de 206 pozos horizontales y la puesta en marcha de las primeras plantas de tratamiento. La segunda etapa, prevista entre 2026 y 2041, implicará una inversión de US$8.065 millones para expandir la explotación hacia la zona norte y completar la perforación de 414 pozos adicionales.

Como condición para acceder a los beneficios del RIGI, las empresas se comprometieron a realizar un desembolso inicial en activos computables de US$1.527 millones durante los primeros dos años, de los cuales US$635 millones se ejecutarán en el primer año y US$892 millones en el segundo. La fecha límite fijada para acreditar el cumplimiento del monto mínimo de inversión requerida es el 30 de abril de 2029.

  • Inversión total proyectada: US$12.240 millones.
  • Producción orientada en un 92% al mercado externo.
  • Exportaciones anuales estimadas: US$2.300 millones.
  • Capacidad instalada: 100.000 barriles diarios de crudo y 12 millones de m³/día de gas.
  • Creación estimada de más de 2.300 puestos de trabajo.

Con la autorización bajo la Ley 27.742, el proyecto accede a incentivos tributarios, aduaneros y cambiarios, en línea con la estrategia oficial de convertir a Vaca Muerta en un polo exportador de relevancia global.

La UT estimó que el 92% de la producción será destinada a la exportación, lo que refuerza el perfil externo del complejo y lo ubica como una pieza clave en la generación de divisas. Con este tipo de iniciativas, el Gobierno busca consolidar un marco de previsibilidad para inversiones de largo plazo en el sector energético, al tiempo que provincias como Neuquén aspiran a profundizar su rol como motor de la producción de hidrocarburos no convencionales en el país.

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