El organismo ordenó retirar del mercado artículos capilares, un ungüento extranjero y un spray antihongos tras denuncias de consumidores.

En la madrugada de este martes, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) publicó en el Boletín Oficial una serie de disposiciones que prohíben la elaboración, uso, distribución y publicidad de productos sanitarios, cosméticos y medicamentos sin los registros exigidos, tras investigaciones iniciadas por reportes y denuncias de consumidores.
Según informó el organismo, la medida busca resguardar la salud pública ante la circulación de artículos de origen desconocido y sin control de calidad, muchos de ellos comercializados de manera electrónica y con alcance en todo el territorio nacional.
En el rubro cosmético, la ANMAT detectó la venta de una amplia variedad de productos capilares bajo la marca SUAD, ofrecidos a través de plataformas digitales. De acuerdo con la información oficial, ninguno de los artículos contaba con inscripción sanitaria, lo que impide verificar su composición, eficacia y seguridad.
Entre los productos observados se encuentran alisados con distintas denominaciones, tratamientos capilares y champús. En ese marco, el organismo advirtió especialmente sobre los riesgos asociados a los alisadores, que podrían contener formol, una sustancia cuyo uso para alisar el cabello está prohibido por su capacidad de liberar vapores tóxicos.
La ANMAT señaló que el formol puede provocar reacciones agudas, como ardor, picazón e irritación en la piel, los ojos y el tracto respiratorio, además de incrementar el riesgo de carcinomas en casos de exposiciones prolongadas. Por ese motivo, dispuso la prohibición del uso, la venta y la distribución de todos los productos SUAD, en cualquier lote o presentación.
En paralelo, la autoridad sanitaria ordenó prohibir la circulación del medicamento extranjero MENTISAN, un ungüento mentolado fabricado en Bolivia. La decisión se adoptó luego de que la Dirección de Gestión de Información Técnica verificara que el producto no se encontraba inscripto en el Registro de Especialidades Medicinales de la República Argentina.
Según consta en el Boletín Oficial, MENTISAN se promocionaba como tratamiento para afecciones respiratorias, irritaciones cutáneas y heridas leves, lo que lo encuadra como medicamento bajo la normativa vigente. Ante el desconocimiento de su procedencia y condiciones de elaboración, la ANMAT lo consideró un riesgo para la salud pública y dispuso la prohibición absoluta de “su uso, distribución y comercialización en todo el territorio nacional hasta tanto obtenga las correspondientes autorizaciones”.
En cuanto a los productos domisanitarios, una consulta ciudadana permitió detectar que el “Fungy Clean. Spray Anti-Hongos y Moho” tampoco estaba inscripto ante la ANMAT ni ante la autoridad sanitaria de la provincia de Buenos Aires. Tras intentar notificar sin éxito al supuesto remitente domiciliado en Berazategui, el organismo confirmó la ausencia de registros y resolvió prohibir toda elaboración, uso, comercialización, publicidad y distribución del producto, tanto en el país como en plataformas electrónicas.
A lo largo de las resoluciones, el administrador nacional, en uso de las facultades otorgadas por el Decreto N° 1490/92, dispuso la aplicación inmediata de las medidas y ordenó su comunicación a las autoridades sanitarias provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, además de notificar a las áreas internas correspondientes.
Los procedimientos fueron llevados adelante por los servicios de control de mercado, domisanitarios, cosméticos y cadena de distribución de la ANMAT, y se fundamentan en la necesidad de evitar la circulación de productos ilegítimos, cuya fabricación, composición y control no pueden ser verificados conforme a la normativa vigente.

