Actualizan el Código Alimentario y alinean normas con el MERCOSUR

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La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) informó la actualización de los límites de arsénico permitidos en el arroz y sus derivados —excepto el aceite— dentro del Código Alimentario Argentino (CAA). La medida se formalizó a partir de la Resolución Conjunta N° 04/2026, elaborada junto con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
La resolución, publicada en el Boletín Oficial, incorpora al ordenamiento jurídico nacional una actualización del Reglamento Técnico MERCOSUR sobre Límites Máximos de Contaminantes Inorgánicos en Alimentos. El objetivo es adecuar la normativa argentina a los últimos avances técnicos y científicos en materia de inocuidad alimentaria, especialmente respecto de la presencia de arsénico en productos a base de arroz.
El arsénico es un contaminante inorgánico que puede encontrarse en el ambiente y, en consecuencia, en los cultivos. En el caso del arroz, por sus características de producción y el tipo de suelo y agua utilizados, la vigilancia de este elemento resulta clave para reducir riesgos a la salud a largo plazo. La actualización de los límites máximos persigue reforzar los criterios de seguridad sin afectar la disponibilidad del alimento en el mercado interno.
Principales cambios introducidos en la normativa
Según detalló ANMAT, la normativa aprobada apunta a modernizar y armonizar los parámetros que rigen el control de contaminantes químicos en alimentos. Entre los aspectos más relevantes se destacan:
- La armonización de los criterios argentinos con los estándares vigentes en el ámbito del MERCOSUR, lo que facilita el comercio intrarregional.
- La actualización puntual de los límites máximos permitidos de arsénico para la categoría “arroz y sus derivados, excepto aceite”.
- El fortalecimiento de la protección de la salud de los consumidores mediante parámetros de control más precisos y acordes a la evidencia científica disponible.
- La contribución a garantizar la inocuidad y calidad de los alimentos que se comercializan en todo el país.
En paralelo, se modificó el artículo 156 del Código Alimentario Argentino, que determina los límites máximos tolerados de distintos elementos metálicos y no metálicos en alimentos. De este modo, se incorporan al CAA las adaptaciones consensuadas a nivel regional en el seno del MERCOSUR.
Impacto en la salud pública y en el sector alimentario
Desde el punto de vista sanitario, la actualización consolida el sistema de control de contaminantes químicos, con el foco puesto en la prevención. La fijación de límites claros y revisados periódicamente permite a los organismos de control realizar monitoreos más efectivos y orientar las acciones de inspección sobre los productos de mayor sensibilidad.
Para la industria alimentaria y el sector arrocero en particular, el nuevo marco regulatorio representa la necesidad de continuar ajustando procesos de producción, almacenamiento y control de calidad, con el fin de asegurar el cumplimiento de los niveles de arsénico establecidos. A la vez, otorga previsibilidad normativa y favorece la libre circulación de alimentos seguros dentro del bloque regional.
La normativa aprobada promueve la armonización regulatoria entre los Estados Parte del MERCOSUR, reforzando la protección de la salud pública y la confianza de los consumidores en los alimentos que llegan a la mesa.
Con estas modificaciones, Argentina avanza en la actualización de su Código Alimentario, alineándolo con estándares internacionales y regionales para garantizar productos más seguros, en un contexto de creciente atención pública sobre la calidad de los alimentos y los riesgos asociados a los contaminantes químicos.

