El DT de Brasil marca la línea: apuesta total a la juventud

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Carlo Ancelotti, actual entrenador de la selección de Brasil, salió al cruce de las críticas del defensor Thiago Silva y dejó en claro cuál será el eje de su proyecto: priorizar a los futbolistas jóvenes con proyección antes que a los veteranos. El italiano, de 67 años, remarcó que los jugadores de 34 años o más “no tienen futuro, solo presente” dentro de su planificación rumbo al próximo ciclo mundialista.
Las declaraciones, conocidas por la Agencia Noticias Argentinas, llegan luego de una primera experiencia mundialista frustrante para Ancelotti, eliminado en octavos de final ante Noruega. Ese golpe aceleró la decisión de encarar una renovación profunda del plantel, aun a costa de prescindir de nombres históricos y de peso en el vestuario.
“En general no miro la edad, miro el rendimiento. Pero en este momento es importante priorizar a los jóvenes que tienen potencial para seguir en la Selección durante varios años”, explicó el entrenador, que justificó así un recambio pensado con la mira en el próximo Mundial de 2030, que tendrá como sedes a Argentina, Paraguay, Uruguay, España, Marruecos y Portugal.
El recambio generacional y la polémica con Thiago Silva
Las palabras de Ancelotti fueron una respuesta directa a los dichos de Thiago Silva, de 41 años y ex capitán del combinado brasileño, quien había cuestionado la profundidad de los cambios. El defensor advirtió que “no se puede sacar a todo el mundo” y deslizó que el DT “viene de Europa, donde es más fácil hacer eso”, en referencia a la cultura de recambio constante de los clubes del Viejo Continente.
En la última convocatoria de Brasil, apenas dos futbolistas superaron la barrera de los 30 años: los defensores Douglas Santos y Marquinhos, ambos de 32. La ausencia de otras figuras de trayectoria alimentó el debate sobre si el recorte de veteranos es demasiado brusco o una apuesta necesaria para llegar con una base sólida a 2030.
Ancelotti, multicampeón de Champions League con Milan y Real Madrid, fue tajante: un jugador de 34 o 35 años “no tendrá futuro, solo presente” y, por lo tanto, difícilmente pueda sostener su lugar hasta la próxima Copa del Mundo. Sin embargo, dejó una puerta abierta para los experimentados que se mantengan en un nivel superlativo.
“Si el jugador a esa edad está preparado para jugar una competencia importante, estará en la Selección”, aseguró Ancelotti, marcando que el rendimiento seguirá siendo el criterio final más allá del plan de recambio.
La discusión entre experiencia y renovación no es nueva en el fútbol de selecciones. Procesos exitosos como el que encabezó Lionel Scaloni en Argentina antes de la Copa América 2021 combinaron pruebas masivas de jugadores con la continuidad de referentes. En Brasil, el desafío de Ancelotti será encontrar ese equilibrio, bajo la presión permanente de un país que exige resultados inmediatos pero también sueña con volver a lo más alto en el próximo Mundial.

