AmCham respalda el rumbo económico pero marca dudas políticas

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En el marco del 62° Coloquio de IDEA en Mar del Plata, el CEO de AmCham Argentina, Alejandro Díaz, sostuvo que la economía local avanza en una transformación largamente postergada, aunque advirtió que la incertidumbre electoral está frenando decisiones de inversión del sector privado. El referente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina respaldó el rumbo general del Gobierno, pero marcó que el calendario político abre interrogantes clave para los empresarios.
Díaz planteó que, tras 30 o 40 años de demoras, el país comenzó un proceso de cambios estructurales que la comunidad de negocios considera necesarios. Sin embargo, subrayó que la falta de definiciones sobre el sistema electoral y el menú final de candidatos de cara a las próximas presidenciales limita la “agresividad” a la hora de comprometer capital en proyectos de largo plazo.
“Vamos en la dirección correcta en un proceso de transformación que se demoró 30 o 40 años. En algún momento había que empezar”, remarcó el ejecutivo ante periodistas, aunque de inmediato aclaró que el “interrogante principal” sigue siendo el factor político-electoral. En ese punto, recordó que, más allá de la figura de Javier Milei, el escenario todavía no está completamente definido.
Oportunidades sectoriales y dilemas en el mundo empresario
Al describir el mapa productivo, el titular de AmCham señaló fuertes contrastes entre sectores. Identificó cuatro grandes motores actuales y potenciales del crecimiento: minería, gas y petróleo, economía del conocimiento y agronegocios. En esas actividades, afirmó, el horizonte de negocios es más claro, con reglas y demanda externa que alientan planes de expansión e inversiones en infraestructura y tecnología.
Para el resto del entramado corporativo, en cambio, la apertura económica y la mayor competencia implican redefinir rápidamente modelos de negocio. Díaz graficó que muchas empresas se debaten entre acelerar su transformación para sobrevivir en un esquema más abierto o esperar a ver si, tras las elecciones, el país vuelve a un modelo más cerrado y proteccionista. “En Argentina no se puede descartar nada”, advirtió, al destacar la heterogeneidad que observa en los 27 clústeres que sigue la entidad, de los cuales, según dijo, “20 no se sabe cómo terminan”.
Dólar, volatilidad y expectativas hacia las elecciones
Consultado sobre el posible impacto del año electoral en los mercados y en la cotización del dólar, el CEO de AmCham consideró lógico que haya una mayor cobertura en moneda estadounidense, como suele ocurrir en cada proceso de recambio político. De todos modos, proyectó que esa dolarización de portafolios sería más acotada que en 2025, cuando se espera otro punto de tensión financiera.
Díaz confió en que el equipo económico tomará recaudos para mitigar los sobresaltos cambiarios y atenuar la volatilidad monetaria. El desafío, subrayó, será sostener una hoja de ruta previsible que permita a las empresas tomar decisiones de mediano y largo plazo más allá del calendario electoral. En esa combinación de rumbo económico y certidumbre política, evaluó, se juega la posibilidad de que la Argentina consolide el ciclo de inversiones que muchos consideran imprescindible para recuperar el crecimiento sostenido.
“El interrogante principal es el factor político-electoral”, resumió Alejandro Díaz, al marcar que la continuidad de las reglas de juego será clave para definir la magnitud de las inversiones.

