Los bonos argentinos registran una leve recuperación y el indicador de JP Morgan retrocede hasta los 779 puntos básicos. En paralelo, el petróleo cae más del 6% ante expectativas de avances diplomáticos en Medio Oriente.

Los mercados internacionales comenzaron noviembre con una jornada positiva en Wall Street, impulsada por la fuerte caída del precio del petróleo. En ese contexto, los bonos argentinos registraron una leve mejora y el riesgo país retrocedió ocho unidades, hasta ubicarse en 779 puntos básicos.
Los principales índices de la Bolsa de Nueva York avanzaban alrededor del 0,8% durante la mañana de este lunes. Por su parte, los títulos públicos argentinos en dólares, tanto Bonares como Globales, mostraban ganancias promedio del 0,1%.
La recuperación permitió una reducción del riesgo país, que venía de alcanzar su nivel más elevado desde octubre de 2025. Sin embargo, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street presentaron resultados dispares.
Entre las compañías energéticas, YPF retrocedía un 3,2% y Vista Energy perdía un 1,9%. En contraste, Grupo Galicia avanzaba un 1,3% y Mercado Libre registraba una suba del 2%.
El petróleo cae por las negociaciones en Medio Oriente
La principal noticia internacional fue el desplome del precio del crudo, ante las expectativas de avances diplomáticos para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El barril de Brent retrocedía un 6,1%, hasta los 106,54 dólares, mientras que el petróleo estadounidense WTI bajaba un 6,4%, hasta los 97,46 dólares.
La posibilidad de reducir las tensiones en Medio Oriente generó expectativas de una normalización del suministro petrolero, especialmente después de las interrupciones vinculadas con el conflicto en la región.
El dólar también registra movimientos
En el mercado cambiario argentino, el dólar mayorista subía diez pesos, hasta alcanzar los $1.544. Mientras tanto, la cotización minorista del Banco Nación aumentaba cinco pesos y llegaba a los $1.565 para la venta.
Ambas cotizaciones alcanzaban nuevos máximos nominales.
De esta manera, el mercado argentino transitaba una jornada de movimientos moderados en bonos y acciones, mientras los inversores seguían de cerca la evolución del petróleo, las negociaciones internacionales y su posible impacto sobre la economía.

