Aunque su estado sigue siendo delicado, David Prestifilipo recibió el alta hospitalaria. El joven había sido herido en el pecho por un disparo de arma de fuego el pasado 9 de julio en zona oeste. Tras intervenciones quirúrgicas y varios días en terapia intensiva, logró abandonar el centro de salud. Entretanto, el atacante sigue prófugo. Su madre, en diálogo con El NORTE, manifestó que la recuperación “es un milagro”.

De la redacción de EL NORTE
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David Prestifilipo, quien se encontraba internado en grave estado en el Hospital San Felipe tras recibir un impacto de bala en la espalda, recibió el alta hospitalaria. Aunque su estado continúa siendo de mucho cuidado, se recupera favorablemente. El joven, de 23 años, había sido herido en el barrio Los Viñedos el pasado 9 de julio por un proyectil que le perforó el tórax. La víctima, que ingresó al centro de salud en estado crítico, fue sometida a dos intervenciones quirúrgicas muy riesgosas y, tras permanecer varios días en la Unidad de Terapia Intensiva, fue pasada a sala común y finalmente esta semana pudo abandonar el hospital. Su madre calificó la recuperación como “milagrosa”.
Por el hecho, aún no hay detenidos; el presunto atacante fue identificado, continúa prófugo y pesa sobre él una orden de captura.
El violento episodio ocurrió en los últimos minutos del miércoles 9 de julio en zona oeste. Conforme a los testimonios recogidos en los primeros momentos del hecho, los disparos provinieron de un sujeto que se conducía en moto junto con otra persona y que responderían a problemas de vieja data. El victimario abrió fuego en plena vía pública y apuntó directamente a David Prestifilipo. El proyectil ingresó por la espalda y atravesó el tórax, produciendo laceración hepática y hemotórax. La víctima fue trasladada inmediatamente al nosocomio local, donde ingresó en gravísimo estado.
Los hechos
La policía tomó conocimiento de lo acontecido a través de un llamado al servicio de emergencias 911. A raíz de la alerta, el personal del Comando de Patrullas se dirigió a las inmediaciones de Pedro Goitia y Mansilla; allí se entrevistaron con una mujer de 31 años, quien les refirió que había auxiliado a un joven gravemente herido por arma de fuego. Manifestó, además, que un amigo de la víctima lo había trasladado en un automóvil hasta un centro de salud.
El hecho se produjo poco antes de la medianoche, cuando la víctima recibió el impacto de un arma de fuego en la espalda.
El ataque se produjo el pasado 9 de julio alrededor de las 23:30 en el barrio Los Viñedos. Conforme a algunos testimonios recogidos, el atacante sería un sujeto que llegó al lugar en moto junto con otra persona y que disparó al menos dos veces contra la víctima. Uno de esos disparos impactó de lleno en la espalda y atravesó el pecho. Tras el hecho, ambos huyeron rápidamente, dejando al hombre de 23 años en grave estado tirado en la vereda de calle Mansilla entre España y Pedro Goitia.
Allegados asistieron rápidamente a la víctima y lo trasladaron en un auto particular al Hospital San Felipe, lugar en el que permaneció varios días en la Unidad de Terapia Intensiva tras ser intervenido quirúrgicamente en dos oportunidades.
La causa está siendo investigada por la UFI N° 1, en turno, para tratar de determinar las circunstancias del hecho. Hasta el momento no hay detenidos, aunque fue dictada una orden de captura en perjuicio del principal acusado, que se mantiene prófugo.
La recuperación
Lorena, mamá de David Prestifilipo, en diálogo con EL NORTE, relató los hechos, pidió por la detención del atacante, informó acerca del estado de salud de su hijo y calificó la recuperación como un milagro. “David estaba cortando un árbol por pedido de una vecina. Había terminado su jornada de labor en la construcción; él trabaja con mi marido y, como ya se había comprometido con la dueña de la casa, fue a podarle el árbol. Tuvo una discusión con el hombre que después lo atacó, porque mi hijo le recriminó que estaba haciendo cosas indebidas delante de chicos que se encontraban en el lugar. Se fue y al rato volvió armado y le tiró por la espalda”, relató la mujer. Respecto del sujeto que efectuó el disparo, reveló: “No sabemos dónde está el agresor, no tenemos deseos de venganza, solo queremos justicia. Que Dios lo ayude y lo proteja, pero tenemos miedo de que siga suelto; espero que lo capturen. No duermo tranquila, no es justo que esté libre y que pueda hacerle a otra persona lo mismo que le hizo a mi hijo”.
En cuanto a la salud de David, su madre informó que sigue en franca mejoría. “Es un milagro de Dios que ya esté en casa recuperándose. Hay secuelas físicas y psicológicas; todavía no está bien, está shockeado, le cuesta dormir, se despierta sobresaltado. Estamos luchando para sacarlo adelante. Las heridas fueron muy graves; afectaron al pulmón, al hígado, al estómago. Todavía tiene puntos y no se descarta una nueva operación. Estamos luchando para sacarlo adelante, pero gracias a Dios está vivo. Le va a costar la recuperación, pero no tenemos dudas de que lo va a lograr; si a solo 21 días de haber estado tan grave ya pudo volver a casa, sabemos que lo va a conseguir. Agradecemos a la gente todas las oraciones, a los médicos, al Hospital San Felipe y a Dios que me hizo el milagro, porque otra cosa que un milagro de Dios no pudo ser”.


