Ola de calor: rige alerta amarilla en Buenos Aires y siete provincias

NewsITe
El inicio de febrero llega con temperaturas sofocantes en gran parte del país y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene una alerta amarilla por calor extremo para la ciudad y gran parte de la provincia de Buenos Aires, así como para sectores de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Santiago del Estero, Formosa, Chaco y Misiones.
Según el sistema de alertas por temperaturas extremas del organismo, se trata de una situación que, si bien no alcanza los niveles más críticos, puede generar complicaciones en la salud, especialmente en los grupos considerados de mayor riesgo. Las autoridades sanitarias nacionales recomiendan reforzar los cuidados durante toda la jornada y, en particular, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día.
La persistencia de jornadas con elevadas marcas térmicas, sumada a noches en las que la temperatura no desciende lo suficiente, aumenta la sensación de agobio y el riesgo de golpe de calor. Frente a este escenario, tanto el SMN como el Ministerio de Salud insisten en que la prevención es la principal herramienta para disminuir el impacto en la población.
Qué significa la alerta amarilla por calor extremo
La alerta amarilla indica un efecto leve a moderado en la salud. En este nivel, las temperaturas pueden resultar peligrosas principalmente para:
- Niños y niñas pequeños.
- Personas mayores de 65 años.
- Personas con enfermedades crónicas o afecciones preexistentes.
Por encima de este escalón se encuentran las alertas de nivel naranja y rojo. La alerta naranja supone un efecto moderado a alto en la salud y temperaturas muy peligrosas, sobre todo para los grupos de riesgo. La alerta roja, en tanto, es el nivel máximo e implica un efecto alto a extremo: el calor puede afectar a todas las personas, incluso a aquellas sin factores de riesgo previos.
Recomendaciones oficiales ante temperaturas extremas
El Ministerio de Salud difunde una serie de medidas para reducir el impacto del calor intenso y prevenir cuadros de deshidratación o golpe de calor. Entre las principales sugerencias se destacan:
- Aumentar el consumo de agua a lo largo del día, sin esperar a tener sed.
- Evitar la exposición directa al sol entre las 10 y las 16 horas.
- Prestar especial atención a bebés, niños, niñas y personas mayores.
- No consumir en exceso bebidas con cafeína, alcohol o alto contenido de azúcar.
- Optar por comidas livianas, incorporando frutas y verduras frescas.
- Disminuir la actividad física intensa en los momentos de mayor calor.
- Usar ropa clara, liviana y holgada, además de sombrero y anteojos de sol.
- Permanecer, en lo posible, en ambientes ventilados o con aire acondicionado.
Especialistas recuerdan que no existe un tratamiento farmacológico específico para el golpe de calor: la clave es la prevención mediante hidratación, descanso y protección del sol.
Qué es un evento de temperaturas extremas
El SMN define un evento de temperaturas extremas como un período en el que se registran valores de temperatura máxima y mínima capaces de poner en riesgo la salud de la población. Estudios interdisciplinarios realizados en Argentina permitieron identificar umbrales específicos a partir de los cuales aumentan tanto la morbilidad como la mortalidad.
En ese contexto, el sistema de alertas busca funcionar como una herramienta temprana para que gobiernos, instituciones de salud y ciudadanía puedan anticiparse y adoptar medidas de cuidado. Mientras persista la ola de calor, las autoridades recomiendan seguir de cerca los reportes oficiales y actualizar la información mediante los canales del SMN y de los ministerios provinciales.
Ante síntomas como dolor de cabeza intenso, mareos, confusión, piel enrojecida y caliente, sed intensa o falta de aire, se recomienda acudir de inmediato a un centro de salud y tratar de bajar la temperatura corporal con paños fríos, hidratación y reposo en un lugar fresco.

