Ajuste fiscal: Nación recorta más que las provincias

La nueva configuración fiscal tras el ajuste del Gobierno

Billetes y calculadora que ilustran el ajuste fiscal

NewsITe

El plan de ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei rediseñó en profundidad la relación fiscal entre la Nación y las provincias. De acuerdo con un informe de la Fundación Libertad, en el período 2023-2025 el Estado nacional llevó adelante un recorte del gasto que supera los 4 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el conjunto de las jurisdicciones provinciales redujo sus erogaciones en poco más de un punto.

La estrategia oficial tuvo como objetivo revertir el déficit fiscal y consolidar un superávit primario “permanente”. En ese marco, el gasto de la administración central cayó, en términos del PIB, de 17,8% a 13,3%, lo que implica un ajuste de 4,5 puntos. En las provincias, en cambio, el gasto pasó de 16,7% a 15,4%, equivalente a una baja de 1,3 puntos porcentuales.

– Publicidad –

Si se observa la dinámica de los ingresos, el movimiento fue distinto. La Nación perdió apenas 0,3 puntos del PIB en recaudación (de 14,5% a 14,2%), mientras que los recursos provinciales retrocedieron 1,3 puntos (de 16,8% a 15,5%). Esto revela que el mayor esfuerzo de ajuste se concentró en el lado del gasto nacional, mientras que las provincias debieron adaptarse a una caída más intensa de sus ingresos totales.

Gasto público, inflación y el mapa provincial

El informe detalla que, medido en términos reales y ajustado por inflación, el Gobierno nacional redujo su gasto primario un 27,8% entre 2023 y 2025, al tiempo que los ingresos se contrajeron 5,5%. En las provincias, el recorte real del gasto fue de 10,6%, con una caída de ingresos de 11,2%, lo que las obligó a acompañar la corrección fiscal pese a tener menos herramientas de financiamiento.

En 2023, la Nación registraba un déficit primario cercano al 3% del PIB, mientras que las provincias, en conjunto, mostraban un resultado prácticamente equilibrado. A partir del cambio de gobierno, el Ejecutivo nacional implementó un ajuste deliberado que permitió transformar ese rojo en un superávit primario superior a un punto del PIB tanto en 2024 como en 2025. Las provincias, por su parte, lograron sostener una situación cercana al equilibrio, pero con un menor margen para absorber la caída de los recursos.

La Fundación Libertad subraya que parte del ajuste provincial respondió al fuerte recorte de las transferencias discrecionales de la Nación, así como a la merma en los fondos coparticipables y en la recaudación propia. De este modo, la consolidación fiscal no fue homogénea y afectó con distinta intensidad a cada jurisdicción.

Dónde pesa más el gasto y el caso excepcional de Neuquén

Otro de los ejes del estudio analiza el gasto primario de cada provincia como porcentaje de su Producto Bruto Geográfico (PBG). Ese indicador busca medir cuánto representa el sector público local dentro de la economía de cada distrito. Formosa aparece en el extremo superior, con un gasto equivalente al 50% de su PBG, es decir, aproximadamente la mitad de su actividad económica. En el resto de las provincias, el gasto oscila entre el 35% y niveles considerablemente menores, hasta llegar al 9% en la Ciudad de Buenos Aires (CABA).

Sin embargo, la foto cambia al observar el gasto provincial como porcentaje del PIB nacional: la Ciudad de Buenos Aires, por el tamaño de su economía, se convierte en la jurisdicción de mayor incidencia (4,2%), mientras que Formosa se ubica en el extremo opuesto, con apenas 0,32% del total.

  • Neuquén fue la única provincia que logró incrementar sus ingresos en términos reales entre 2023 y 2025, con una suba de $1.134.140 millones a precios de 2025, equivalente al 2,22% de su PBG.
  • Ese crecimiento se explica por la expansión de la actividad hidrocarburífera vinculada a Vaca Muerta, que elevó tanto los recursos como el gasto: los ingresos crecieron 18,1% y las erogaciones 18,7%.
  • En el otro extremo, La Rioja debió aplicar uno de los ajustes más severos, con una reducción del 22% en su gasto primario frente a una caída de ingresos del 24%, condicionada por su alta dependencia de transferencias nacionales y su limitada capacidad de generar recursos propios.

“La sostenibilidad de la nueva configuración fiscal requerirá ampliar la mirada desde el resultado del sector público nacional hacia el conjunto de las administraciones públicas”, advierte la Fundación Libertad, al remarcar que el margen de consolidación no es uniforme entre provincias y depende de la estructura de gasto, las funciones de cada nivel de gobierno y la situación productiva y fiscal de cada jurisdicción.

Con este panorama, el debate sobre la continuidad y la profundidad del ajuste se desplaza desde el equilibrio de las cuentas nacionales hacia la capacidad de las provincias para sostener servicios, inversión y actividad en un contexto de menor asistencia y mayores restricciones presupuestarias.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -