Adorni, en la mira por contradicciones sobre su patrimonio

NewsITe
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enfrenta un creciente escándalo político y judicial luego de admitir públicamente que omitió declarar unos 500.000 dólares en sus declaraciones juradas patrimoniales, contradiciendo así lo que él mismo había sostenido ante el Congreso y ante la prensa semanas atrás.
La controversia se desató tras una entrevista televisiva en la señal La Nación+, donde Adorni reconoció que no informó ante la Oficina Anticorrupción la existencia de ahorros en dólares generados, según su propio relato, a partir de inversiones en criptomonedas realizadas “en negro”. Allí explicó que habría invertido 200.000 dólares y obtenido una ganancia de otros 300.000, suma que mantuvo fuera de sus declaraciones oficiales para evitar, dijo, que “la vieja política” se quedara con su dinero.
Estas afirmaciones chocan de lleno con lo que el funcionario había manifestado el 29 de abril en la Cámara de Diputados, cuando aseguró haber cumplido “con todas las obligaciones previstas en la Ley de Ética Pública” y afirmó que en el componente público de su declaración se encontraba “el detalle de todos los bienes” que integran su patrimonio, remarcando que “nunca existió ocultación alguna”.
Investigación judicial y dudas sobre la transparencia
Las nuevas declaraciones se conocen en medio de una causa judicial en la que el fiscal federal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo investigan a Adorni por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos. El foco de la pesquisa está puesto en inversiones y gastos que no guardarían relación con sus ingresos declarados, tanto previos a su desembarco en la administración pública como en su actual rol en el Gobierno nacional.
La investigación también alcanza movimientos económicos atribuidos a su esposa, Bettina Angeletti, y se centra en determinar si existieron maniobras para disimular el verdadero alcance del patrimonio familiar. En este contexto, la admisión de haber ahorrado en dólares no declarados podría convertirse en un elemento relevante para la causa.
El propio Adorni había intentado despejar sospechas el 4 de mayo, durante una conferencia de prensa en Casa Rosada. Consultado por periodistas sobre su situación patrimonial, sostuvo entonces: “Quédense tranquilos que efectivamente todo lo que tiene que estar declarado está declarado, en cada uno de los organismos tal como corresponde”. Aquella afirmación quedó ahora bajo severo cuestionamiento.
Impacto político y rol del Presidente Milei
El caso abre interrogantes sobre el estándar de transparencia exigido a los altos funcionarios y sobre el conocimiento que el presidente Javier Milei tenía de la situación. En declaraciones previas, Adorni había asegurado que el mandatario confió siempre en su versión de los hechos. “Yo al Presidente le dije que tenía todo para demostrarle que todo era falso y el Presidente siempre confió ciegamente en mí. No hizo falta que le muestre nada”, relató.
La admisión pública de haber ocultado un monto tan significativo, sumada a la referencia a ahorros “en negro” y operaciones con criptomonedas por fuera de los canales formales, reaviva el debate sobre la ética pública, los controles de la Oficina Anticorrupción y la obligación de los funcionarios de declarar de manera completa y veraz su patrimonio.
Mientras la causa judicial avanza, el oficialismo deberá evaluar el costo político del episodio y la oposición ya exige explicaciones más detalladas en el Congreso, así como el acceso íntegro a las declaraciones patrimoniales del jefe de Gabinete. El futuro de Adorni en el Gabinete y el impacto del caso en la agenda de transparencia del Gobierno quedarán atados a la evolución de la investigación y a las respuestas que la Casa Rosada decida ofrecer.

