ADN confirmó que no hubo cambio de bebé en hospital tucumano

El estudio genético despejó las dudas de la familia en Tucumán

La causa se había iniciado luego de que la familia advirtiera una aparente incongruencia: durante el embarazo, distintos estudios ecográficos le habían indicado a la gestante que esperaba una niña; sin embargo, tras la cesárea de urgencia, el bebé entregado a la madre resultó ser un varón. Esa diferencia encendió la alarma y derivó en la intervención inmediata del Ministerio Público Fiscal.

El resultado de las pruebas genéticas fue comunicado directamente a la familia por el fiscal a cargo de la investigación, según relató el abuelo del menor, Mario Rolando Paz, al portal Vientos Tucumanos. Él mismo había sido quien hizo público el caso pocas horas después del parto, lo que generó preocupación social y puso bajo la lupa los protocolos de identificación de recién nacidos en el hospital tucumano.

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De acuerdo con lo informado, la Fiscalía ordenó cotejar el ADN del niño con el de sus padres e incluso dispuso pruebas sobre otros bebés nacidos en la misma jornada, a fin de descartar cualquier error en la identificación o intercambio en la sala de maternidad. Los resultados fueron concluyentes: el varón corresponde a la joven de 23 años, lo que indica que el error se produjo en la determinación prenatal del sexo mediante ecografías y no en la entrega del recién nacido.

Investigación administrativa y revisión de protocolos

Pese a la confirmación genética, en el Hospital Regional de Concepción sigue en marcha una investigación administrativa para establecer posibles responsabilidades del personal médico y de enfermería, así como del equipo a cargo del procedimiento de identificación del binomio madre-hijo. El objetivo es verificar si se cumplieron correctamente los pasos de control habituales o si hubo fallas que deban corregirse.

En ese marco, el Ministerio de Salud de Tucumán dispuso la separación preventiva de cuatro agentes y ordenó la apertura de un sumario administrativo. La medida apunta a esclarecer por completo lo ocurrido y, en caso de corresponder, aplicar sanciones y actualizar los protocolos internos para evitar que se repitan episodios que generen desconfianza en la atención perinatal.

  • El ADN confirmó la filiación biológica entre la madre y el bebé.
  • La confusión se originó en ecografías que indicaban erróneamente que el embarazo era de una niña.
  • La Justicia intervino de inmediato y ordenó pruebas genéticas y peritajes.
  • Cuatro agentes de salud fueron separados de manera preventiva.

La confirmación del ADN llevó tranquilidad a la familia, pero también abrió un debate sobre la calidad de los controles prenatales y la necesidad de reforzar los protocolos de identificación en los hospitales públicos.

Aunque el caso se encamina a cerrarse en el fuero penal, la discusión sobre la seguridad en maternidades y la comunicación con las familias continuará en la agenda sanitaria provincial. Autoridades y especialistas coinciden en que la transparencia en los procedimientos y la rápida respuesta institucional son claves para sostener la confianza de la comunidad en el sistema de salud.

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