A 25 años del femicidio que marcó a Miramar

A 25 años del femicidio de Natalia Melmann, Miramar vuelve a movilizarse. Familiares, amigos, organizaciones sociales y referentes contra la violencia institucional se concentrarán este miércoles a las 21 en la intersección de las calles 21 y 28 para exigir justicia plena y acompañar a la familia en un nuevo aniversario cargado de dolor, memoria y reclamos pendientes.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Gustavo Melmann, padre de Natalia, destacó el acompañamiento social en estas más de dos décadas de lucha. Según remarcó, la marcha ya no es solo un homenaje familiar, sino una expresión colectiva de la ciudad: una muestra de respaldo a la búsqueda de verdad y condena efectiva para todos los responsables del crimen.
Este nuevo aniversario encuentra a la causa atravesada por una instancia clave: la familia espera los resultados de un quinto análisis de ADN, que podría aportar elementos decisivos para identificar al llamado “quinto asesino”, figura que la querella sostiene desde hace años. Gustavo y Laura Calampuca, madre de Natalia, se presentaron en la Fiscalía y fueron informados de que las muestras serán enviadas a la Asesoría Pericial de La Plata para su estudio definitivo.
En ese contexto, varios efectivos de la Policía Bonaerense se sometieron a extracciones de sangre en la Asesoría Pericial de Mar del Plata, ubicada en Almirante Brown 1762. Entre ellos figuran los oficiales Ángel Sánchez Custodio, Osvaldo Alfredo Sissi y José Luis Morillo. También se realizaron estudios el sargento Borra, el sargento Enrique Diez, el ex comisario Merillo y el comisario mayor Oroz Mieres. Los resultados podrían acercar precisiones sobre eventuales partícipes aún no plenamente identificados en el expediente.
Un caso emblemático de violencia institucional
El femicidio de Natalia Melmann se produjo el 4 de febrero de 2001. La joven fue hallada sin vida bajo un montículo de hojas en el vivero “Florentino Ameghino”, en Miramar. La autopsia determinó que había sido asfixiada con el cordón de sus zapatillas y presentaba múltiples signos de violencia: moretones, quemaduras, fracturas y un fuerte golpe en el cráneo, prueba del ensañamiento al que fue sometida.
La investigación judicial acreditó que Natalia fue secuestrada, torturada y abusada sexualmente por un grupo de al menos cinco hombres, entre ellos policías bonaerenses. Por estos hechos fueron condenados a prisión perpetua Ricardo Anselmini, Ricardo Suárez y el policía Oscar Echenique, bajo los cargos de “rapto, abuso sexual con acceso carnal agravado por la pluralidad de personas y homicidio criminis causa”.
En paralelo, el ex convicto Gustavo “Gallo” Fernández recibió una pena de 25 años de prisión por su participación en el rapto, aunque esa condena fue luego reducida a diez años. El derrotero judicial del caso evidenció las resistencias y demoras del sistema para avanzar sobre todos los responsables, especialmente sobre efectivos de la fuerza de seguridad provincial.
Condenas, revisiones y un largo camino judicial
Uno de los capítulos más extensos del expediente tuvo como protagonista a Ricardo Panadero, cuarto policía de la Bonaerense implicado en el crimen. Panadero fue absuelto en dos oportunidades por “falta de pruebas”, lo que generó fuertes cuestionamientos de la familia y de organizaciones de derechos humanos, que denunciaron encubrimientos y maniobras dilatorias.
En 2019, el Tribunal de Casación Penal bonaerense decidió anular el sobreseimiento y ordenó que se realizara un nuevo juicio. Finalmente, en 2023, un tribunal lo declaró culpable de “privación ilegal de la libertad agravado, abuso sexual agravado y homicidio doblemente agravado, por el concurso premeditado de dos o más personas y por ser cometido para asegurarse la impunidad”, imponiéndole la pena de reclusión perpetua.
- Más de dos décadas de reclamos contra la violencia institucional.
- Condenas perpetuas para policías bonaerenses y partícipes civiles.
- Un quinto estudio de ADN que podría aportar nuevas responsabilidades.
- Movilizaciones periódicas en Miramar y en distintos puntos del país.
“En estos 25 años de lucha tenemos el reconocimiento de la gente. La marcha ya no es solo nuestra, es de toda la ciudad”, expresó Gustavo Melmann, padre de Natalia.
Mientras la querella también apeló las salidas transitorias otorgadas a Oscar Echenique, la familia insiste en que la causa no está cerrada. La marcha de este miércoles será, una vez más, un pedido de justicia integral por Natalia y un llamado de atención frente a la violencia machista y la violencia institucional que aún persisten en la Argentina.

