Washington define un nuevo esquema de evacuación para casos de ébola

NewsITe
El gobierno de Estados Unidos evalúa un cambio drástico en su estrategia para manejar a los ciudadanos potencialmente expuestos al ébola en África central: en lugar de repatriarlos en avión a hospitales dentro de su territorio, proyecta derivarlos a un centro de cuarentena especialmente montado en Kenia, según revelaron medios norteamericanos.
De acuerdo con una investigación publicada por el diario The Washington Post, funcionarios de la administración de Donald Trump ordenaron al ejército estadounidense instalar, en el plazo de una semana, un hospital de campaña en un punto aún no precisado del territorio keniano. Allí serían alojados ciudadanos estadounidenses que hayan estado en contacto con el virus y que viajen en unidades de biocontención desde Estados Unidos o desde países afectados.
El plan inicial contempla una unidad de 50 camas disponible en pocos días, con posibilidad de ampliarse hasta 250 camas si la evolución del brote lo requiere. Personal del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos ya comenzó su capacitación en la Base Conjunta Andrews, en Maryland, para prestar tareas en ese centro, indicaron fuentes consultadas por la Agencia Noticias Argentinas (NA).
Objetivo: rapidez en la evacuación desde la RD del Congo
La iniciativa apunta, principalmente, a facilitar la salida urgente de pacientes con sospecha de ébola desde la República Democrática del Congo hacia un lugar donde puedan recibir atención especializada sin saturar el sistema sanitario estadounidense. De acuerdo con la agencia Associated Press, que cita a un funcionario bajo condición de anonimato, la instalación en Kenia funcionaría como punto de recepción y cuarentena de alta seguridad.
Por el momento, no trascendió la ubicación exacta del centro ni si el gobierno de Kenia dio su visto bueno formal al proyecto. Diplomáticos y expertos en salud global señalan que este tipo de decisiones suele requerir una negociación delicada, ya que implica recibir en territorio propio a personas potencialmente infectadas con un virus de alta letalidad.
Medidas migratorias y situación del brote
En paralelo al diseño de este nuevo dispositivo sanitario, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos dispusieron restricciones extraordinarias al ingreso al país. Se impuso una suspensión de 30 días para extranjeros que hayan estado recientemente en la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur, siempre que hubieran permanecido allí durante los últimos 21 días, el período de incubación del virus.
- La prohibición se extendió también a residentes permanentes legales, es decir, titulares de la conocida tarjeta verde.
- En las últimas semanas, Washington trasladó por vía aérea a un médico con síntomas compatibles con ébola a un hospital en Alemania, y derivó a otros seis ciudadanos a centros de observación en Alemania y la República Checa.
El foco de preocupación sigue siendo la evolución del brote en la República Democrática del Congo. Según el último reporte del Ministerio de Salud congoleño, los casos sospechosos superaron el millar, con propagación en distintas provincias del este del país, una región históricamente golpeada por conflictos armados y con frágil infraestructura sanitaria.
Especialistas en salud internacional insisten en que la combinación de vigilancia epidemiológica, apoyo logístico y transparencia en la comunicación es clave para evitar que el brote se transforme en una emergencia sanitaria global.
Mientras se ajustan los detalles del centro de cuarentena en Kenia y se debaten sus implicancias políticas y humanitarias, la comunidad internacional sigue de cerca la respuesta de Estados Unidos y de los países africanos involucrados, en un intento por contener al ébola y minimizar el riesgo de propagación más allá de la región.

