De Iguazú al centro de la escena: la historia de Tamara Rogouski

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Tamara Rogouski, flamante representante argentina en Miss Universo, vive por estas horas un presente soñado. Pero el camino que hoy la lleva a la corona nacional empezó mucho antes: hace más de 14 años, en las pasarelas y bajo la mirada de uno de los scouts más reconocidos del país, Pancho Dotto.
Nacida en Puerto Iguazú, Misiones, Rogouski dio sus primeros pasos como modelo siendo apenas una adolescente. A los 14 años tuvo su debut en un desfile organizado por la agencia de Dotto, una experiencia que, según contó en su momento, marcó un antes y un después en su vocación profesional.
En una entrevista que brindó a medios locales cuando tenía 16 años, Tamara ya hablaba de sueños grandes: quería convertirse en una de las “angelitas” de Victoria’s Secret y llevaba dos años formándose en modelaje y actuación. Para entonces, su nombre comenzaba a circular con fuerza en el circuito internacional y ya había sido elegida “Reina de los estudiantes de Puerto Iguazú”.
Un camino de esfuerzo, formación y constancia
Lejos de tratarse de un éxito repentino, la carrera de Rogouski se fue construyendo con base en la capacitación y la disciplina. Desde muy joven participó en cursos y entrenamientos, incluso a nivel internacional, con el objetivo de profesionalizarse y abrir puertas en un ambiente altamente competitivo.
La propia Tamara reconoció en aquel entonces que el recorrido estaba lleno de desafíos y que “no fue fácil” afrontar los obstáculos que se presentaban. Sin embargo, su determinación la mantuvo enfocada en la meta: llegar a las grandes ligas del modelaje y los certámenes de belleza.
Hoy, con 28 años, licenciada en marketplace y coach ontológica, Rogouski combina su faceta profesional con la maternidad. Es mamá de Sophi, su hija, a quien suele mencionar como una de sus mayores motivaciones. Ese dato la convierte, además, en la primera madre en llevar la corona de Miss Universo Argentina, un hito que suma diversidad a la representación del país en el certamen mundial.
La consagración en Buenos Aires y un mensaje a la juventud
La coronación de Tamara Rogouski se dio en el Teatro Metropolitan de la Ciudad de Buenos Aires, donde se impuso entre 31 candidatas de todo el país. Su carisma, presencia escénica y desenvoltura en la pasarela terminaron de convencer al jurado, que la eligió como la nueva representante argentina rumbo a Miss Universo.
Tras recibir la corona, la misionera se mostró visiblemente emocionada. “Estoy con todas las emociones a flor de piel. Casi que no tengo palabras. Es un orgullo inmenso. Fue un camino de mucho trabajo, mucha dedicación y compromiso”, aseguró al cerrar la gala, en sintonía con el mensaje que viene sosteniendo desde sus inicios.
“Sé que Dios está obrando y tiene un propósito muy grande a través de este camino que estoy haciendo. No esperen el momento perfecto, empiecen hoy. Creo en una juventud con compromiso y capaz de dejar una huella en el mundo”, expresó Rogouski al ser coronada Miss Universo Argentina.
Con su historia personal, que combina esfuerzo, fe, formación profesional y maternidad, Tamara Rogouski se prepara ahora para el desafío mayor: representar a la Argentina en el escenario global de Miss Universo, llevando consigo no sólo una banda y una corona, sino también el mensaje de una nueva generación de mujeres argentinas.

