El exentrenador del Xeneize falleció este martes mientras atravesaba un tratamiento por ELA. Tenía casi dos décadas de trayectoria en distintos clubes y había debido alejarse del trabajo diario por el avance de la enfermedad.

Fernando Gayoso, histórico entrenador de arqueros de Boca Juniors y reconocido por su trabajo con especialistas en penales, murió a los 55 años este martes mientras atravesaba un tratamiento por esclerosis lateral amiotrófica (ELA). La noticia generó pesar en el mundo Boca, donde el exintegrante del cuerpo técnico había desarrollado gran parte de su carrera.
La confirmación de su fallecimiento llegó a través de un mensaje difundido por su hijo en redes sociales. “Hasta siempre campeón. Te voy a extrañar toda mi vida, descansa en paz. Te amo”, escribió mediante un posteo en Instagram.
Tiempo atrás, el propio Gayoso había dado a conocer públicamente su situación de salud junto al periodista Mario Cordo. Allí explicó cómo el diagnóstico había modificado su rutina profesional y su presencia cotidiana en el campo de juego.
“Hace un tiempito me tuve que hacer unos estudios y me salió que estoy transitando una enfermedad que hoy por hoy no me deja estar en el campo porque, la verdad, no me siento como para estar. Tuve la suerte de que el club me dio la posibilidad de trabajar en otra área, de seguir cerca de los arqueros. Reacomodándome. Se torna medio duro asumirlo, pero trato de estar fuerte de cabeza”, había expresado.
Durante el tratamiento por la enfermedad, Gayoso también atravesó un duro golpe personal con la muerte de su esposa, Silvina, quien lo había acompañado en los primeros tiempos posteriores al diagnóstico y representaba un sostén fundamental en su vida cotidiana.
Con casi 20 años de experiencia como entrenador de arqueros, Gayoso desarrolló su carrera en distintos clubes del fútbol sudamericano. Trabajó en Vélez, Tigre y Nacional de Uruguay, además de Boca Juniors y Racing Club.
Su primera etapa en el Xeneize se extendió entre 2014 y 2016. Más tarde pasó por Racing hasta finales de 2019 y luego regresó a Boca durante la gestión encabezada por Jorge Amor Ameal y Juan Román Riquelme, manteniéndose ligado al club aun después de dejar el trabajo diario junto al plantel profesional.

