El proyecto del Gobierno enfrenta al oficialismo con la oposición

NewsITe
El Gobierno nacional envió al Senado un nuevo proyecto de ley para abordar la ludopatía y regular las apuestas en línea, que combina restricciones al acceso de menores con la habilitación de publicidad para operadores legales. La iniciativa llega en un contexto de fuerte crecimiento de las plataformas de juego online y abre una nueva tensión política, ya que se distancia del texto aprobado por la Cámara de Diputados en 2024, aún vigente.
[promobox]
A diferencia de aquella norma impulsada por bloques opositores, la propuesta oficial mantiene la posibilidad de realizar publicidad de juegos de azar online autorizados, algo que genera críticas entre quienes reclaman una regulación más estricta. Si el Senado introduce cambios, deberá luego devolver el proyecto a Diputados para una nueva revisión, lo que anticipa un debate legislativo prolongado.
El texto aprobado en Diputados había recibido 139 votos afirmativos del peronismo, Encuentro Federal, la izquierda, Innovación Federal, Democracia para Siempre e Independencia, contra 36 negativos de La Libertad Avanza y 59 abstenciones del PRO, la UCR y el MID. En 2025, el Senado llegó a tratar la cuestión en comisión, pero nunca avanzó con un dictamen por diferencias internas en la oposición.
Ahora, la nueva iniciativa oficialista será analizada por las comisiones de Legislación General, Salud y Justicia y Asuntos Penales, encabezadas por los senadores libertarios Nadia Márquez, Ivanna Arrascaeta y Gonzalo Guzmán Coraita. En esos ámbitos se discutirán tanto las restricciones al acceso de menores como el alcance de la publicidad y las sanciones a las plataformas ilegales.
Puntos centrales del proyecto contra la ludopatía
De acuerdo con el borrador circulado en el Senado, el proyecto establece como objetivo central erradicar la explotación de juegos de azar en línea no autorizados y su publicidad, promoción y difusión. Al mismo tiempo, fija una prohibición expresa para que los menores de 18 años accedan y utilicen plataformas de apuestas y juego online.
- Impulsa acciones de concientización sobre los efectos del juego patológico en la salud mental y el entramado social.
- Obliga a elaborar estadísticas y datos epidemiológicos para monitorear las políticas de prevención, asistencia y rehabilitación.
- Apunta a identificar grupos vulnerables y dimensionar la magnitud del problema de la ludopatía.
El proyecto refuerza además la necesidad de coordinación entre Nación, provincias y la Ciudad de Buenos Aires, dado que la regulación del juego es una competencia compartida y existen marcos distintos según la jurisdicción. La intención oficial es unificar criterios mínimos para el control de las plataformas.
Publicidad de juegos de azar: el eje más polémico
El capítulo referido a la publicidad es uno de los que genera mayor controversia. La propuesta prohíbe de manera tajante la difusión, promoción y patrocinio de juegos de azar en línea que no cuenten con autorización, a través de cualquier medio de comunicación o plataforma digital. Sin embargo, abre la puerta a la publicidad de operadores legales, bajo condiciones estrictas.
- Las campañas no podrán estar dirigidas a menores ni utilizar lenguaje, formatos o personajes que les resulten especialmente atractivos.
- Se prohíben los mensajes que asocien las apuestas con el éxito personal, laboral o social, o que sugieran que jugar mejora la aceptación en el entorno.
- No se permitirá que los anuncios vinculen el juego con el consumo de alcohol o tabaco.
- Medios y plataformas que difundan avisos deberán verificar que el anunciante sea un operador de juego online autorizado.
La coordinación con provincias y Ciudad de Buenos Aires será clave para fijar criterios unificados de publicidad y evitar vacíos legales que permitan la expansión del juego no regulado.
Para la oposición que impulsó la ley aprobada en Diputados, la posibilidad de mantener publicidad, aunque acotada, contradice el objetivo de desalentar la ludopatía, sobre todo entre jóvenes y sectores vulnerables. Desde el oficialismo, en cambio, argumentan que la estrategia debe concentrarse en perseguir a los operadores ilegales y en fortalecer los programas de prevención y tratamiento.
Sanciones penales para apuestas ilegales
El esquema sancionatorio es otro de los pilares del proyecto. Se prevén penas de prisión de tres a seis años para quienes operen plataformas de juegos de azar en línea sin la debida autorización, abarcando cualquier modalidad de captación de apuestas. También se contemplan castigos para quienes faciliten el funcionamiento de estos sitios clandestinos.
- Quien preste servicios financieros, tecnológicos, publicitarios o digitales esenciales a plataformas no autorizadas podría enfrentar penas de dos a cuatro años de prisión.
- Las figuras penales apuntan tanto a los organizadores como a las empresas o intermediarios que sostienen el negocio ilegal.
Con el crecimiento acelerado de las apuestas deportivas y los casinos virtuales, el Congreso vuelve a poner en el centro del debate el equilibrio entre libertad económica, protección de la salud pública y resguardo de los menores. El desenlace en el Senado definirá si la Argentina adopta un modelo más restrictivo, como reclaman sectores sanitarios y educativos, o uno que apuesta a la regulación con fuertes controles sobre los operadores legales.

