El economista Nicolás Gadano destacó el avance de YPF y reclamó mejorar la recaudación para sostener el equilibrio fiscal

El economista valoró el desarrollo de Vaca Muerta y la estrategia de la petrolera estatal, aunque señaló que el Gobierno tiene cada vez menos margen para seguir recortando gasto y reclamó mejorar la recaudación tributaria.

El economista Nicolás Gadano trazó un diagnóstico con fuertes contrastes sobre la actualidad argentina. Mientras destacó el presente de YPF y las perspectivas abiertas por Vaca Muerta, advirtió que el Estado nacional enfrenta un margen cada vez más reducido para profundizar el ajuste fiscal.

En declaraciones radiales, el especialista en temas energéticos describió a la petrolera de mayoría estatal como una compañía que atraviesa “un presente muy bueno y un futuro todavía mejor”, apoyada en una estrategia centrada en el desarrollo no convencional, la reorganización de activos y un esquema institucional que, según destacó, se mantuvo estable durante más de una década.

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YPF y el impulso de Vaca Muerta

Gadano sostuvo que YPF logró redefinir su perfil productivo al desprenderse de áreas maduras y negocios considerados no estratégicos para concentrar inversiones en proyectos de mayor escala y rentabilidad.

A su entender, esa decisión permitió liberar recursos y fortalecer el desarrollo de Vaca Muerta, al tiempo que otorgó a las provincias productoras mayor protagonismo sobre yacimientos transferidos.

El economista también destacó el contexto internacional favorable para la energía y remarcó el potencial de los proyectos de gas natural licuado (GNL), un segmento que YPF ya había intentado impulsar años atrás sin resultados concretos.

En esta nueva etapa, señaló, la compañía avanza con socios estratégicos y en un escenario global marcado por una demanda creciente de energía derivada de cambios geopolíticos.

La continuidad del modelo y el respaldo oficial

Uno de los aspectos que Gadano remarcó fue la continuidad política del esquema accionario de YPF desde la expropiación de 2012.

Recordó que la estructura con 51% de participación estatal y 49% en manos privadas se mantuvo sin modificaciones bajo gobiernos de signos políticos muy distintos.

Incluso subrayó que la administración de Javier Milei, que durante la campaña planteó la privatización de la petrolera, terminó respaldando su estrategia empresarial.

“No solo no privatizó YPF, sino que acompaña sus negociaciones y proyectos”, analizó, en referencia al papel del Gobierno en la búsqueda de inversiones y en el acompañamiento regulatorio.

Actividad económica y límites al ajuste

Fuera del sector energético, el diagnóstico de Gadano resultó más prudente.

Si bien reconoció señales positivas en actividades como energía, minería y agro, consideró apresurado hablar de una recuperación económica sólida y sostenida.

El economista calificó como “auspicioso” el repunte registrado por la construcción en marzo, aunque advirtió que todavía persisten dificultades estructurales tanto en la obra pública como en la inversión privada.

Según explicó, el Gobierno nacional enfrenta restricciones fiscales severas mientras las provincias padecen una caída de recursos. A eso se suman, indicó, el elevado costo de la construcción y el atraso cambiario, factores que desalientan nuevos desarrollos inmobiliarios.

Gadano hizo especial énfasis en que el espacio para continuar profundizando el ajuste del gasto se encuentra cada vez más limitado.

Recordó que una parte significativa del presupuesto está indexada por ley, particularmente jubilaciones y programas sociales, lo que restringe la posibilidad de avanzar con nuevos recortes sin afectar prestaciones ya establecidas.

Recaudación y debate tributario

En ese marco, interpretó como un “sinceramiento” las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, respecto de la necesidad de fortalecer la recaudación.

Para Gadano, el Gobierno debe transmitir un mensaje inequívoco sobre el cumplimiento tributario y abandonar cualquier ambigüedad respecto de la evasión fiscal.

“Si querés bajar impuestos distorsivos, tenés que mostrar al mismo tiempo que IVA y Ganancias se van a cobrar mejor”, planteó.

El economista cuestionó además discursos que, a su entender, pueden interpretarse como tolerancia hacia la evasión y sostuvo que una administración tributaria más eficiente constituye una condición necesaria para reducir impuestos como las retenciones o el gravamen al cheque.

Finalmente, remarcó que el Estado continúa necesitando recursos para sostener salarios, salud, universidades y servicios esenciales, y señaló que el desafío argentino pasa por aprovechar el potencial energético sin comprometer la estabilidad social y fiscal.

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