Los registros oficiales muestran un cambio demográfico sostenido en el partido. Entre 2016 y 2025, los nacimientos cayeron un 39,4%, mientras que las defunciones se mantuvieron prácticamente estables. Como consecuencia, el crecimiento vegetativo pasó de 1.022 personas a apenas 57. El Censo 2022 también confirmó un aumento de la población adulta mayor en este distrito.

De la redacción de EL NORTE
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El envejecimiento poblacional dejó de ser una proyección para convertirse en una realidad medible en San Nicolás. Así lo reflejan dos de las principales fuentes estadísticas oficiales: los registros vitales del Registro Provincial de las Personas y los resultados definitivos del Censo Nacional 2022. Mientras la natalidad mantiene una tendencia descendente desde hace varios años, las defunciones permanecen relativamente estables, reduciendo al mínimo el crecimiento natural de la población.
La transformación resulta contundente cuando se comparan los extremos de la última década. En 2016 se registraron 2.525 nacimientos y 1.503 defunciones en el partido. La diferencia fue positiva en 1.022 personas. Nueve años después, en 2025, los nacimientos descendieron a 1.530 y las defunciones totalizaron 1.473. El saldo quedó reducido a apenas 57 personas.
En términos porcentuales, los nacimientos disminuyeron un 39,4% durante el período analizado. Las defunciones, en cambio, retrocedieron apenas un 2%. Como consecuencia, la diferencia entre ambas variables se redujo un 94,4%, uno de los indicadores más claros del cambio demográfico que atraviesa San Nicolás.
La evolución también modificó la relación entre ambos registros. En 2016 se contabilizaban aproximadamente 168 nacimientos por cada 100 defunciones. En 2025 esa relación descendió hasta 104 nacimientos cada 100 fallecimientos, una distancia que prácticamente desapareció.
Fuerte tendencia
La reducción de los nacimientos no fue un fenómeno aislado ni producto de un solo año. Con excepción de la anomalía estadística que presenta la base oficial de 2018 —que contiene únicamente registros de enero a junio—, la serie muestra una disminución sostenida de la natalidad.
Antes de la pandemia, San Nicolás todavía registraba 2.300 nacimientos anuales. Sin embargo, a partir de 2020 la caída se aceleró. Ese año hubo 2.135 inscripciones; en 2021 fueron 1.921; en 2022 descendieron a 1.841; en 2023 a 1.671; en 2024 a 1.552; y en 2025 alcanzaron el valor más bajo de toda la serie, con 1.530 nacimientos.
Las defunciones, por su parte, tuvieron un comportamiento diferente. Alcanzaron su punto máximo durante la pandemia, con 1.934 fallecimientos registrados en 2021, y luego comenzaron a descender. Sin embargo, esa disminución no fue suficiente para compensar la fuerte retracción de la natalidad.
El resultado quedó reflejado en dos años particularmente significativos. En 2021 se registraron más defunciones que nacimientos por primera vez en la década: 1.934 frente a 1.921. La situación volvió a repetirse en 2024, cuando el Registro Provincial contabilizó 1.592 defunciones y 1.552 nacimientos.
Aunque en 2025 el saldo volvió a ser positivo, la diferencia fue de apenas 57 personas, el valor más bajo de todos los años completos analizados.
Datos del censo
Los registros vitales permiten seguir la evolución anual de nacimientos y defunciones. El Censo Nacional, en tanto, ofrece una fotografía de la estructura de la población.
En San Nicolás, los resultados definitivos del Censo 2022 muestran que el 13,6% de los habitantes tiene 65 años o más. En el Censo 2010 ese grupo representaba el 11,5% de la población. Paralelamente, la edad mediana del partido se ubicó en 34 años y el porcentaje de personas de 80 años y más aumentó del 2,6% al 3,2%.
Estos indicadores acompañan la tendencia que exhiben los registros de nacimientos y defunciones. Si bien el envejecimiento poblacional también depende de factores como la migración y la mayor esperanza de vida, la reducción sostenida de la natalidad constituye uno de los motores principales del proceso.
En otras palabras, cada vez nacen menos personas mientras la población adulta mayor gana peso dentro del conjunto de habitantes.
Menor crecimiento
El crecimiento vegetativo —la diferencia entre nacimientos y defunciones— permite dimensionar con claridad el cambio ocurrido durante la última década.
En 2016 el saldo positivo fue de 1.022 personas. En 2017 alcanzó 920; en 2019 fue de 779; en 2020 descendió a 515; en 2022 se redujo a 160; en 2023 llegó a 194; y en 2025 quedó en apenas 57.
La serie también registra dos años con saldo negativo: 2021, en pleno impacto de la pandemia, y 2024, cuando las defunciones volvieron a superar a los nacimientos.
Más allá de las oscilaciones anuales, la tendencia general resulta consistente. La distancia entre ambas variables se estrechó de manera continua hasta ubicarse cerca del equilibrio.
Los especialistas consideran que el crecimiento natural constituye solo uno de los componentes de la evolución demográfica, ya que la población también se modifica por los movimientos migratorios. Sin embargo, la trayectoria que muestran los registros oficiales permite identificar un fenómeno claro: San Nicolás ya no presenta el dinamismo demográfico que exhibía una década atrás.
Las cifras indican que el partido atraviesa un proceso de envejecimiento poblacional caracterizado por una natalidad en descenso, una población con mayor presencia de adultos mayores y un crecimiento vegetativo que prácticamente desapareció.

