El Gobierno rompe con la OMS y reivindica la “soberanía sanitaria”

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El Gobierno nacional oficializó la salida de la República Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una decisión que marca un fuerte giro en la política sanitaria y exterior. La medida fue comunicada por el ministro de Salud, Mario Lugones, quien sostuvo que el país “recupera soberanía sanitaria” y deja atrás lo que consideró una etapa de subordinación a lineamientos externos durante la pandemia de Covid-19.
El anuncio se conoce en un contexto de alta tensión social y fuertes reclamos por el deterioro del sistema de salud público. En la misma semana se realizó la Marcha Federal por la Salud Pública, que reunió a más de 60.000 personas en rechazo a recortes presupuestarios, pérdida del poder adquisitivo de los salarios universitarios y denuncias por la interrupción en la entrega de medicamentos oncológicos.
Lugones afirmó que se trata de “una decisión anunciada hace más de un año y sostenida con convicción en todas las instancias que correspondían”. En un mensaje difundido en la red social X, el funcionario cuestionó el rol de la OMS durante la emergencia sanitaria por el coronavirus y apuntó contra la gestión anterior por haber aplicado cuarentenas extensas que, según su visión, afectaron de manera severa a estudiantes, familias trabajadoras y pacientes con otras patologías.
Cooperación sanitaria redefinida y rol de la OPS
Pese a la desvinculación formal de la OMS, el Gobierno buscó llevar tranquilidad respecto al suministro de vacunas y medicamentos esenciales. Lugones remarcó que la Argentina mantendrá su vínculo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través de los fondos Rotatorio y Estratégico, que permiten la compra conjunta de insumos a precios más accesibles.
“Gracias a la relación con la OPS, los argentinos van a contar con las vacunas y medicamentos”, subrayó el ministro, al tiempo que insistió en que el país no abandona la cooperación internacional, sino que redefine sus términos. Como ejemplo de esa nueva orientación, mencionó el abordaje técnico del brote de hantavirus, presentado como un caso de gestión autónoma y focalizada en las necesidades locales.
Respaldo de Cancillería y enfoque geopolítico
El ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, respaldó la decisión y afirmó que la medida “representa la culminación del proceso iniciado el año pasado por la firme voluntad del Presidente Javier Milei”. Según el canciller, la salida de la OMS confirma “la efectividad jurídica de la decisión soberana adoptada por la República Argentina”.
- El Gobierno sostiene que gana margen de decisión frente a organismos internacionales.
- Persisten las dudas sobre el impacto en programas de salud y financiamiento externo.
- La OPS continuará siendo el canal clave para la compra de vacunas y medicamentos.
Una OMS en crisis tras el retiro de Estados Unidos
La determinación argentina se inscribe en un escenario global complejo. El 22 de enero pasado, Estados Unidos efectivizó su salida de la OMS por decisión de la administración de Donald Trump, lo que desató una crisis financiera sin precedentes en el organismo. Washington era uno de los mayores aportantes, con alrededor del 18% del presupuesto global.
La merma de recursos obligó a la OMS a proyectar recortes significativos: reducción de la mitad de su cúpula directiva, suspensión de programas en distintos continentes y la eventual pérdida de hasta una cuarta parte de su personal hacia mediados de este año. En ese marco, el director general Tedros Adhanom Ghebreyesus expresó su deseo de que Estados Unidos revierta su decisión y regrese al organismo.
“La cooperación no funciona cuando condiciona las decisiones de los Estados o impone recetas alejadas de la realidad de cada país”, sostuvo Mario Lugones al justificar la salida argentina de la OMS.
Mientras tanto, especialistas en salud global advierten sobre el impacto que puede tener el repliegue de países clave en la OMS para el monitoreo de epidemias, la respuesta coordinada ante emergencias sanitarias y la financiación de campañas de vacunación en regiones vulnerables. Organismos profesionales y asociaciones médicas locales ya comenzaron a analizar las posibles consecuencias de la decisión argentina en materia de acceso a tratamientos y continuidad de programas públicos de salud.

